De todos los juegos que se han presentado en la PAX East 2013, cuyas noticias habéis podido seguir en esta misma web, los dos Danis (Quesada y Acal) y yo nos hemos encontrado discutiendo el relanzamiento de DuckTales Remastered para PS3 y Xbox 360. Todo lo que queráis saber sobre el juego, lo podéis encontrar en esta noticia, porque lo que ahora lo que me interesa es reflexionar sobre qué pasó con aquella Disney, de principios de los 90 que convertía en oro todos los videojuegos que tocaba.
Mi primer contacto con un juego de Disney fue Castle of Illusion starring Mickey Mouse para Master System. Un plataformas sólido, con animaciones de escándalo y una banda sonora genial. Y por cierto, no era nada fácil acabar con la bruja Mizrabel. A éste le siguieron Fantasía (aún más difícil) para Megadrive, y dos aventuras...
Es un recurso muy visto, pero no me he podido resistir a hacer un juego de palabras con el tagline de Alien: el 8º Pasajero. En esta ocasión viene al pelo, porque se trata de reflexionar sobre lo que ha ocurrido con Aliens Colonial Marines en la red.
Mi primer contacto con el juego fue hace un año, en Dallas. Yo fui uno de los periodistas que vio la demo original, y que alucinó con la fidelidad a la peli (y el apartado visual). También tuve una buena experiencia con el multijugador… y ahí quedó la cosa. Hace unas semanas, por fin pudimos analizar la versión final. Es verdad que no estaba tan depurada como aquella demo, pero ¿es un juego tan malo? Personalmente, estoy de acuerdo con el análisis que hizo mi compañero Dani Quesada.
Soy consciente de que todo lo que escriba en este blog puede ser desmentido el próximo 20 de febrero, cuando Sony presente la próxima PlayStation, en un evento celebrado en Nueva York (del que os mantendremos puntualmente informados). Sin embargo, quiero compartir con vosotros las sensaciones que me han asaltado las últimas semanas.
Si echamos un vistazo a la prensa especializada, nos encontramos “noticias” como:
31 de enero: GTA V se retrasa al 17 de septiembre.
5 de febrero: Filtrados nuevos datos de la futura Xbox.
6 de febrero: Filtrados nuevos datos de la...
La mayoría de vosotros no recordaréis la noche de los transistores. Fue un episodio político de la historia de España, en el que todo el país estuvo pendiente de la radio, ya que se estaba produciendo un golpe de Estado. Salvando las distancias -unas distancias enormes- me recordó a lo que pasó anoche en mi cuenta de Twitter, @DMHobby.
Sumergido entre un montón de mensajes sobre el trailer de GTA V, la huelga y el partido de fútbol, encontré los primeros análisis de Call of Duty Black Ops Declassified para PS Vita. ¡Qué desastre! Los medios británicos y americanos coinciden en una duración vergonzosa, que no llega a una hora, un control torpe, una IA inexistente, fallos en la conexión del multijugador... aún no lo he probado, así que no puedo suscribir estas opiniones. Os prometo que en cuanto le ponga las manos encima tendréis el análisis más exhaustivo.
Pero lo que sí puedo decir es que el juego aún no ha llegado a la redacción (estamos a día 15 de noviembre, dos días después del lanzamiento) y que todo el mundo está quitándose responsabilidades. Cuando visité las oficinas de ...
¿Cuándo cambia el curso de una batalla? ¿En qué momento los señores feudales deciden ponerse de lado de Ieyasu Tokugawa en el combate de Sekigahara y cambiar la historia de Japón? ¿Por qué los aliados desembarcan en las playas de Normandía un 6 de junio de 1944… o los vietnamitas atacan durante la fiesta del Tet? La Historia nos regala algunos ejemplos clarísimos de decisiones que cambiaron la guerra. Lo que yo intento descubrir es cuándo perdió la iniciativa Medal of Honor.
La saga nació como fruto de la colaboración entre Dreamworks y Electronic Arts. Steven Spielberg había adquirido todo el metraje existente sobre la Segunda Guerra Mundial y quiso concienciarnos de su relevancia (de ahí salieron Salvar al soldado Ryan, la serie Hermanos de sangre… y finalmente Medal of Honor). Por aquel entonces, no había competencia, y las dos entregas de PSOne fueron un éxito rotundo.
En PS2 la tecnología permitió recrear batallas más espectaculares. Primero el desembarco de Normandía, en Rising Sun, el bombardeo de...
No quería escribir esta entrada. La verdad es que sólo lo hago por alguno de vosotros, que me ha dicho que defendiese mi nota. Pero antes de continuar, será mejor que os ponga en antencedentes. He puntuado Resident Evil 6 con un 92, mientras que parte de la prensa especializada lo ha castigado severamente (Destructoid le puso 3/10 y Gamespot 4.5/10) y otra parte lo ha alabado (GameInformer le puso 88 y NZGamer 9.5). Esto no tendría la mayor importancia si no hubieran empezado a hacerse eco de ello otras webs españolas, tratando de ganarse reputación de “estrictas”. Incluso pusieron en marcha una campaña de descrédito por twitter, de la que luego se han disculpado públicamente.
Al final, lo que ocurre es que cada uno ha puntuado el juego en la medida que lo...
Han pasado once años desde los atentados del 11-S en Nueva York (y desde el comienzo de la Operación Libertad Duradera en Afganistán) y la sensibilidad, en determinadas capas de la sociedad, está a flor de piel. Es evidente que la herida en la sociedad norteamericana todavía es muy profunda; una amiga me contaba cómo, en la Gran Manzana, todavía podías ver a perfectos desconocidos, abrazándose y llorando por la calle. Pero lo que me extraña es que en España, y hablando de videojuegos, tengamos nuestros propios “fantasmas”.
Dejando a un lado hechos anecdóticos, como que las Torres Gemelas se borrasen del final de Metal Gear Solid 2 (y de Spider-Man), estos días he recibido unos cuantos mensajes por twitter, @DMHobby, en los que me preguntábais mi opinión sobre el uso de eventos históricos en Medal of Honor Warfighter o la presencia de ETA en Counter Strike. Vayamos por partes. La saga Medal of Honor nació cuando Steven Spielberg compró los archivos de imágenes de la Segunda Guerra Mundial, y trataba de ser una reproducción fiel de batallas como Normandía, Market Garden o...
Voy a tirar de la manta. Ya es hora de que se sepan algunos trapos sucios de la redacción. Pero bien entendidos ¿eh? Que no me refiero a los cruces de miradas (y alguna otra cosa) cuando el Barça le moja la oreja al Real Madrid, o cuando toca discutir cuál va a ser la peli del verano (esta va por Dani y Jose Luis). Ahora quiera hablaros de los juegos a los que nos picábamos cuando teníamos ratos libres, y no pongo los de ahora, porque sería hacer publicidad.

Cuenta la leyenda que en tiempos primitivos, lo que más enganchaba eran los partidos de Sensible Soccer de Amiga. No es que se jugase un partidito de vez en cuando, sino que existía un campeonate “semiclandestino” que casi se llevaba más tiempo que el trabajo (no sé quién ganó). Y no ha sido el único juego de fútbol que nos ha traído por la calle de la amargura; también hubo fiebre con Super Soccer de Super Nintendo y Soccer Brawl de Neo Geo. (Más adelante hablaremos de Pro Evolution).

Los...
Me considero amante de los animales, especialmente si están en libertad. Hasta me gustan los monstruos que llenan la programación de Discovery Channel en documentales sensacionalistas como “Tiburones asesinos”, “Anacondas mortales” o “El león letal”. Pero no vayáis a pensar que soy ningún Cocodrilo Dundee: el único truco que he conseguido enseñarle a mis mascotas (tres hurones bastante listos) era escaparse de la jaula y robar comida.

Por eso me atrae la idea de tener una mascota en un juego. No me malinterpretéis, que cuando hablo de un animal de compañía, no me refiero a Nintendogs, Kinectimals, ni la serie Animalz de DS (Horsez, Dogz, Hamsterz, Dolphinz…) Ni siquiera me “mataba” Seaman, el juego de Dreamcast en que criabas un pez con cara (y con la voz de Leonard -Spock- Nimoy) y podías hacer que te insultase (pronto habrá una versión para 3DS).
Durante los últimos días he leído unos cuantos alegatos en contra de Max Payne. No hablan de si se trata de un buen juego o no (a mí, me parece brillante) sino de la posibilidad de que los usuarios se identifiquen con un tipo que casi bebe más que dispara. No les voy a quitar la razón, a lo mejor el retrato de Max, todo el día abrazado a la botella (o a los analgésicos) no es el mejor ejemplo de héroe. Pero desde luego, parece muy humano. Max ha perdido ha su familia, y vive en un mundo de apariencias, en que la vida tiene poco valor, y cualquier niño que quiera unas zapatillas de marca puede convertirse en mercenario. Bebe para destruirse a sí mismo. Pero debajo de todo, hay un personaje abnegado, que quiere impartir justicia aunque sea lo último que haga. En cierto modo Max es Clint Eastwood en Sin Perdón, es Nick Cage en Leaving Las Vegas… ha perdido la esperanza en sí mismo, pero es capaz de un último acto de redención por los demás.

No es el primer perdedor que se convierte en un héroe de videojuego. No hace tanto que veíamos a Solid Snake, anciano, a un paso de la muerte, lamentándose de cómo ha cambiado la guerra. Y haciendo gala de otro mal hábito como el fumar. En pocos juegos se...






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