Final Fantasy VIII - 40. Con un par de... narices

Tras ver cómo se destruye la base, Squall entrará en la mente de Rinoa, y para colmo de males podrá ver cómo su único amor está apunto de... Bueno, después de llorar, moquear, o reírte (si no tienes coranzoncito), podrás ver cómo Squall toma cartas en el asunto y decide salir a buscarla.

¿No te huele a minijuego?. Para poder salvarla deberás usar los botones de dirección y el botón triángulo, de tal forma que la silueta de Rinoa quede justo en el centro de la pantalla de tu televisor. Si no lo consigues, no podrás atraparla y la habrás matado ¿tú no quieres eso, verdad?.

Tranquilo porque si tu mando no responde bien (por no decir que lo has hecho mal) te darán la oportunidad de volver a intentarlo.

Cuando Squall la tenga en sus brazos podrás ver cómo la suerte les vuelve a acompañar y cómo, por arte de magia, aparece de la nada una nave que pronto te será familiar.

Guía y trucos de Uncharted: el abismo de oro