Monster Hunter Tri - Consejos

Dada la dificultad y la pasmosa facilidad con que algunos enemigos pueden mandarnos a la lona, conviene actuar con cabeza. Dependiendo del arma, podréis manteneros en guardia o no con ella desenfundada. Si el enemigo está en un momento de furia, lo mejor es guardarla y correr de un lado a otro esquivando sus ataques. Si está más tranquilo, no dudéis en machacarlo desde los costados, la parte posterior o entre sus patas (ir de cara hace más daño, pero solos suele ser un suicidio).


No atacar a lo loco es vital para no morir a la mínima. Id sin prisa, pero sin pausa

La necesidad de afilar el arma o usar objetos se suele presentar en el momento más inoportuno. Si no estáis rodeados de enemigos, proceded sin ningún reparo, pero, si no, a veces conviene cambiarse durante unos segundos a una zona anexa, para así evitar golpes. Procurad evitar que el arma llegue a mellarse y que la barra de salud esté siempre por encima de la mitad.


La salud de los jefes la indican sólo su cojera o su babeo. No lo paséis por alto

El campamento base puede significar un alivio si las cosas se ponen feas. Allí se puede acudir para dormir una siesta y recuperar la vitalidad y curar estados alterados. Eso sí, cuidado, porque mientras tanto el jefe en cuestión puede aprovechar para recuperarse de sus heridas.


El uso de objetos sólo es posible cuando el arma está enfundada. Curaos a menudo


Guardad antes de cada misión. Así, en caso de sucumbir, no se pierden objetos ni dinero

Guía y trucos de Monster Hunter Tri