Calendula ya está a la venta, y pondrá tus nervios a prueba.

Calendula review cabecera

Después de 23 años trabajando en prensa de videojuegos (y como jugador bastantes más) uno podría creer haberlo visto todo. Craso error. Lo maravilloso de este mundo, y sobre todo de la escena independiente, es que aún hay lugar para la sorpresa y la chifladura. Para propuestas tan desconcertantes como Calendula, un título (definido como “metajuego” por gente más culta y leída que un servidor) que se empeña en sabotear tus continuos intentos por ir mas allá de la pantalla de presentación. Es difícil describir Calendula sin arruinar la experiencia, así que si prefieres llegar totalmente virgen al juego de Blooming Buds, deja de leer en este mismo instante y lánzate a probarlo. Estará disponible, para PC y Mac, en Steam a partir de las 18:00h de hoy.

Calendula pantalla 01
Calendula te sabotea de las formas más inimaginables.


[SPOILER] Los responsables de Calendula citan a David Lynch como su principal fuente de inspiración. Pero también podría estar firmado por un Buñuel puesto de peyote hasta las cejas o ser un malvado experimento del gobierno para volvernos tarumba, como aquel célebre Polybius que jamás pasó de ser una leyenda urbana. Es un juego tan surrealista como ingrato, que responde a nuestros intentos por ir mas allá de la opción de “New Game” con una serie de puzzles desquiciantes que nos obligan a bucear por esos menús que casi nunca visitamos en un juego normal. Tendremos que trastear con la opción de idiomas, con los parámetros de resolución, de brillo y contraste, nos invertirá el control del ratón e incluso hará que investiguemos que hay mas allá de los límites de la pantalla de juego.

Todos estos puzles se alternan con una serie de secuencias grotescas que potencian aun más el clima de mal rollo que desprende todo el juego. Ya sea caminando por los pasillos de lo que sería el piso de soltero de un Cenobita como presenciando surrealistas imágenes de vídeo (mi favorita, el cruasán en el fregadero), uno tiene la sensación de ir adentrándose en un universo maligno en el que lo más sensato sería apagar el PC y salir a la calle para que nos diera un poco el aire. Calendula es el equivalente, en videojuego, a la cinta de vídeo de The Ring. Solo que aquí, en lugar de encontrarnos con un pozo del que sale una moza de pelo grasiento, nos veremos las caras con supuestos fallos de programación que pondrán a prueba nuestra paciencia.

Calendula pantalla 02
No, no se nos ha estropeado el Photoshop. Esto forma parte del juego.


Calendula se me ha hecho corto, muy corto (sus creadores ya nos advirtieron de ello). Lo normal sería acabárselo en poco más de una hora, aunque servidor tardó el doble debido a cierto puzle que puso a prueba la resistencia de su ratón (el pobre acabó pagando la frustración). En general la mayoría de los puzles tienen una solución sencilla, siempre y cuando sepamos entender las pistas que se nos ofrece. Me habría gustado que durase el doble, o incluso el triple, pero con ello Blooming Buds podría haber llegado a aburrir al jugador, algo que afortunadamente no llega a suceder en ningún momento. Al contrario, cada puzzle, cada secuencia grotesca, te mantiene en tensión y te anima a adentrarte más y más en la pesadilla hasta alcanzar un final tan desconcertante como el resto del juego. [FIN DEL SPOILER]

Al margen de la previsible polémica sobre su corta duración, Calendula es un gran juego. Breve pero también memorable. Se agradece poder disfrutar de propuestas tan transgresoras, que no tendrían cabida en ninguna gran compañía a menos de que te llames Kenji Eno y trabajes para la Sega de los años 90 (Dios tenga a ambos en su gloria).