La opinión de
Ignacio Pérez Dolset

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Ignacio Pérez Dolset, Presidente de DEV y Fundador y CEO de U-tad

Mucho se ha hablado de la época dorada del software español, de los videojuegos hechos en casa, que me suena mejor que lo de “made in Spain": vaya contrasentido eso de reivindicar lo nuestro utilizando un anglicismo. ¿Fue realmente nuestra época más ilustre o es sólo una trampa de la nostalgia repetida por los que entonces empezábamos en esto siendo unos chavales y ahora rondamos la cincuentena?

Aquella, la de los ochenta, fue sin duda una época de grandes logros, aireados todos ellos por la Biblia de nuestra época, la revista Microhobby, altar que consagraba a los genios del momento. Tuvimos mucho y muy bueno, algunos títulos que aún resuenan en nuestros oídos, alguna aventura internacional, magníficos estudios y sobretodo talento mucho talento. Los años noventa vieron languidecer a la gran mayoría de estos estudios. El software español se hundía lentamente, falto de apoyo y de industria. Nuestro talento se dispersaba y aún así vimos nacer a algunos de los más señeros títulos de la historia de nuestros videojuegos, PCFútbol, Blade o, modestia aparte, Commandos. Éramos pocos pero valientes, muy, muy valientes. La siguiente década, la primera del nuevo milenio, ha sido quizás la más floja para nuestro software patrio, llegando la cuenta de estudios españoles a no alcanzar ni la media docena. Si los ochenta fueron la edad de oro, la pasada década fue sin duda nuestra Edad Media, nuestra década oscura.

Pero donde hay talento hay esperanza y ha bastado que el mercado nos diera una oportunidad para que nuestros desarrolladores se lanzaran nuevamente a la conquista de nuevos usuarios de los cinco continentes. A día de hoy hay en España más de cuatrocientos estudios de desarrollo trabajando para todas las plataformas del mercado, con más de tres mil profesionales, la cifra más alta de nuestra historia. Y además creciendo. Este próximo año se prevé que aparezcan alrededor de 80 nuevos estudios y que el número de profesionales se amplíe en cerca de un treinta por ciento, cuotas de crecimiento similares a las de los dos últimos años.

De continuar esta tendencia, los estudios españoles podrían alcanzar los mil millones de facturación en menos de una década. Por todo ello, y con permiso de la nostalgia, se puede decir que esta puede ser nuestra mejor época, nuestra nueva Era dorada. Pero hemos de ser cautos: ya fuimos líderes y perdimos nuestro momento. Hagamos bien todo lo que hace 25 años no supimos hacer. Necesitamos apoyo público y privado. Está muy bien eso de que tenemos talento, pero además necesitamos capital, programas de estímulo, un conocimiento mayor por parte de inversores y entidades financieras de nuestra industria. Necesitamos conocimiento, nuevos programas de estudio y apoyo de los padres a los nuevos talentos: dedicarse a hacer videojuegos es una profesión de presente y futuro. Ánimo y a por ello.

Ignacio Pérez