Finlandia: ¿Un ejemplo a seguir?

Fun & Serious Finlandia

Aunque su sector tecnológico recibió un duro varapalo con la caída de Nokia, Finlandia ha sabido reponerse tal y como demuestran las cifras con las que desembarcaron en Bilbao, como invitados de honor de la última edición del Festival Fun & Serious. Solo en lo referente al sector de los videojuegos, que emplea a 2.200 trabajadores, Finlandia facturó 900 millones de euros en 2013, y su impacto en la economía local se cifra en 2.150 euros. Todo esto no es fruto de la casualidad, sino que obedece a varios factores, desde la herencia de Nokia (como ya desgranaremos más adelante), pasando por la inversión de majors del calibre de Electronic Arts o Ubisoft, hasta el apoyo por parte de las instituciones finesas, como el organismo público TEKES, que financia a la industria local con 70 millones de euros a través de su programa SKENE.

Para explicar el funcionamiento de la industria del videojuego en Finlandia, Juhana Tuunamen (Secretario de la Embada de Finlandia en Madrid) y Koope Hiltunen (Dtor. de la Neogames Finland Association), acompañados de José María Moreno (Director General de AEVI), participaron en una mesa redonda, el pasado 1 de diciembre, en un marco espectacular: el Salón Árabe del Ayuntamiento de Bilbao.

Fun & Serious Koope HIltunen
Koope Hiltunen (Dtor. de la Neogames Finland Association), desveló algunas cifras sobre la creciente pujanza de Finlandia en la industria de los videojuegos.


El primero en tomar la palabra fue Hiltunen, quien nos habló de la historia de la Neogames Finland Associaton: “Contamos con más de 60 estudios de videojuegos en el hub, además de laboratorios de investigación y clusters regionales. Nuestra labor es facilitar una serie de servicios a la industria de videojuegos. Existimos desde 2003 y a partir de 2012 adquirimos la forma de asociación, ayudando al desarrollo de nuestra industria local, siguiendo el patrón que había en otros países.

La industria finlandesa cumple 20 años este 2015”, prosiguió Hiltunen, “siendo Housemarque el estudio más antiguos, seguido por Remedy Entertainment, aunque ambos se crearon el mismo año, 1995. Antes de esa fecha teníamos algunas empresas y personas que se dedicaban a crear videojuegos (en 1979 se comercializó el primer videojuego finlandés) pero hasta 1995 no se podía hablar de una industria estructurada. No era un negocio, sino que los creadores diseñaban los juegos solo para divertirse. Es un patrón típico de la industria cultural, como ya sucedió antes con la música o la literatura. La gente escribía novelas sin publicarlas o hacían música solo para divertirse. Esta pasada primavera hemos cumplido 20 años. Somos jóvenes, pero ya no somos adolescentes.”

El mercado de los juegos para móviles sigue siendo la piedra angular de la industria local de videojuegos, tal y como recalcó Hiltunen, quien recordó que grandes estudios como Remedy (Max Payne, Quantum Break) o Housemarque (Super Stardust, Resogun) desarrollaron en el pasado juegos para móviles y siguen haciéndolo, al margen de sus producciones AAA. “Rovio, que también es finlandesa, domina el mercado móvil. Uno de los motivos del predominio de los juegos para móvil en nuestro país durante la década de los 2000 era Nokia. En Suecia había estudios que hacían juegos para consola, pero en Finlandia los estudios se dedicaban tanto a las consolas como a los móviles. Eso hizo que estuviéramos en una situación muy buena cuando iPhone apareció en 2008.” Pero la saturación del mercado de juegos para los móviles también está afectando a Finlandia, por lo que muchos estudios locales están apuntando ahora hacia PC, a través de Steam, tal y como comentó Hiltunen.

Fun & Serious Finlandia mesa redonda
Juhana Tuunamen (Secretario de la Embada de Finlandia en Madrid) y Koope Hiltunen (Dtor. de la Neogames Finland Association), acompañados de José María Moreno (Director General de AEVI).


La industria del país escandinavo no para de crecer, y cada vez demanda más talento del exterior. “La mitad de las compañías están buscando nuevos trabajadores. Calculamos que habrá una demanda de 300 o 400 desarrolladores al año hasta 2020. Finlandia tiene solo 5 millones y medio de habitantes, así que encontrar esos trabajadores en nuestro propio país es difícil. Buscamos a personas con experiencia en el ámbito de los videojuegos. Alrededor del 25% de los trabajadores procede del exterior y ya contamos con muchos españoles trabajando para estudios finlandeses.

Tras la exposición de Koope Hiltunen arrancó la mesa redonda, en la que José María Moreno ofreció algunas cifras sobre el mercado español: “Tenemos 3.300 profesionales en el sector y 996 millones de facturación, con un crecimiento del 6,8% respecto a 2013. La diferencia entre Finlandia y España es que ellos entendieron mucho antes que debían ser una industria. En los años 80 hubo mucho talento en nuestro país, lo que se tradujo en muchos juegos que tuvieron una gran relevancia fuera de nuestras fronteras, pero por aquel entonces no nos consideramos una industria capaz de crear talento y empleo. En Finlandia tienen mucho apoyo por parte de las administraciones y tienen gente formada para trabajar en esa industria. Y eso es lo que hace que nos saquen ventaja. Pero creo que tanto los partidos políticos como las instituciones se están dando cuento de ello, y que pueden contribuir a la internacionalización de nuestros productos.


Los finlandeses además destinan un 3,3% a la investigación y el I+D, mientras que España solo llega al 2%, tal y como se encargó de recalcar el Secretario de la Embajada de Finlandia, Juhana Tuunamen: “Tenemos una agencia de financiación que ha dado respaldo a la industria y eso ha ayudado a los estudios a lograr una mayor facturación. Cuando hablamos de tecnlogía, el I+D es es un elemento fundamental.” A lo cual Koppe añadió que “puede que una inversión de 70 millones en I+D en los últimos diez años no parezca una gran cifra, pero ha resultado muy fructífera en cuanto a resultados. Llevamos dos años respaldando a las empresas, y uno de los motivos fundamentales es que no tenemos un mercado doméstico como ustedes. Es la gran diferencia con Alemania, Francia o España. Ustedes tienen una población mucho mayor y por esos sus empresas piensan primero en el mercado nacional. Nosotros no teníamos la ilusión de poder mantenernos solo con el mercado finlandés. Teníamos que salir al mercado internacional desde el primer momento.

Educar a los niños en la tecnología es fundamental para garantizar el futuro de la industria, tal y como aseveró Koppe: “Los niños finlandeses empiezan a jugar desde muy pequeños con sus iPad. El año que viene las escuelas públicas van a empezar a enseñar programación a partir de los 7 años de edad. Y a partir de los 13 se les enseñará a crear código […]. Hay que empezar desde la escuela más básica y seguir hacia la FP y los grados, con una estrecha colaboración entre las escuelas y las empresas.

En España hemos empezado tarde en el campo de la educación, pero vamos por buen camino, como reflejó José María Moreno: “Nokia ha sido una gran escuela para ingenieros en Finlandia. En cuanto a nuestro país, ahora mismo están surgiendo muchos grados y postgrados, más de 20, relacionados con el videojuego. Y se van a preparar muy grandes profesionales de cara al futuro.” En cuanto a la temida burocracia, el Director General de AEVI, cree que el gran problema es “el desconocimiento de los pasos a seguir. Yo recibo muchas llamadas de chavales que están con un proyecto pero no saben si tienen que montar una sociedad, darse de alta en la Seguridad Social, qué impuestos tienen que pagar…Al final lo que les hace falta es información. Creo que es una de las principales trabas a las que se enfrentan. La otra es la financiación.

Una de las ventajas de Finlandia sobre nuestro país, según comentó Koope Hiltunen, es que “crear una empresa es muy fácil. Solo se necesitan 2.000 euros y dos semanas para crear una empresa de responsabilidad limitada. Yo he montado siete empresas en Finlandia y no es complicado. Lo difícil es hacer el plan de negocio, encontrar la financiación". Tanto Hiltunen como Tuunamen coincidieron en el que ha habido un cambio de actitud entre sus compatriotas en lo referente a los emprendedores y el miedo al fracaso. “El 70% de los estudios no duran más de dos años”, reveló Hiltunen, “así que no hay que tener miedo a fracasar. Ese alto ratio de mortalidad es un hecho aceptado. Lo importante es que haya un ecosistema en el que la gente que haya fracasado pueda crear una nueva empresa o trabajar para otros. Esas primeras empresas fallidas pueden considerarse como parte de la educación. Hemos aprendido la filosofía de que la mejor manera de aprender es intentarlo y fracasar. Antes fracasar era un estigma en Finalndia, pero ya no es así. Se acepta. A veces las cosas salen bien y otras veces, no.

Moreno alabó la versatilidad de los desarrolladores finlandeses: “Si un publisher les dice ‘me gusta este proyecto pero querría que tuviera esta dimensión y lo pudiéramos comercializar dentro un año” se juntan dos o tres empresas para sacarlo adelante, repartiéndose el trabajo. En España está empezando a hacerse esto, pero hasta ahora muchas empresas no barajaban esa opción por una cuestión de ego, por no querer compartir su trabajo. Colaborando se pueden sacar adelante muchos proyectos.