Los 10 mejores momentos de Misión imposible: nación secreta

La acción no cesa en Misión imposible: nación secreta y queremos compartir con vosotros los 10 momentos que más nos ham impactado. ¡Comienza la cuenta atrás!

Misión imposible: nación secreta cuenta con una secuencia fabulosa tras otra. Resumimos los diez mejores momentos de esta quinta entrega de las aventuras de Ethan Hunt como líder del FMI en su enfrentamiento con el Sindicato. Y lo hacemos contando con las declaraciones de sus artífices: los intérpretes y el equipo técnico que han ayudado a materializar la película.

Ahora que está a punto de estrenarse la película recuerda que puedes repasar las claves de la película, las mejores secuencias de toda la saga, las proezas de Hunt y ver el top de mujeres poderosas que hemos visto desde 1996.

1.- La secuencia del A400

La pelicula no puede empezar más arriba... Con Ethan Hunt (Tom Cruise) saltando sobre un A400 que aborda desde fuera en pleno despegue. Te lo podemos contar, pero ¡tienes que verlo en pantalla grande para alucinar de verdad! Os vais a quedar como Simon Pegg:

David Ellison ha explicado la sensación generada al captar en la película un momento tan peligroso: “Creo que el del A400 puede que sea el escenario más ambicioso que se haya construido nunca,” opina.

 

“Nunca olvidaré cuando vi por primera vez la rutina diaria de esa secuencia: se ve despegar al avión con Tom colgando del lateral… y la cámara no corta.  Uno espera que corte pero no lo hace, haciéndote sentir un cosquilleo en el estómago que no se puede conseguir con ninguna otra cosa”. 

 

2.- El mensaje codificado en un vinilo

Cuando Hunt va a descubrir su siguiente misión, va a una casa de discos, en la que coquetea con la pizpireta dependienta. Cuando reproduce en una sala privada el vinilo aparece una proyección en la que el Sindicato se presenta informándole de que lo han localizado y que irán tras él.

A continuación el mensaje se autodestruye (marca de la casa) y él es intoxicado con un gas que le deja inconsciente. Sin embargo, antes de caer KO es testigo de cómo aparece en escena el villano de la película: Solomon Lane, interpretado por Sean Harris liquidando a la dependienta y dejando claro que carece de escrúpulos.

3.- Guerra en los despachos

Entre tanto Jeremy Renner libra una batalla en el Senado donde se decide el futuro del FMi. Y tenemos un nuevo fichaje: Alec Baldwin da vida a Alan Hunley que expone los puntos débiles de la organización en tanto que es totalmente opaca y en su opinión obtiene sus resultados gracias al azar y no del trabajo. No confía ni en ella ni en los integrantes del equipo, solicitando que la CIA absorba al FMI.

Esto pondrá a a Benji, a Stickell y Brandt en una situación muy difícil. Ethan Hunt queda relegado a la clandestinidad convirtiéndose en el hombre más buscado y ellos estarán bajo sospecha en todo momento por su posible complicidad con el fugitivo exagente.

“Lo que me encanta de esta película es que es una historia sobre la amistad, la lealtad y la confianza, todo ello envuelto en las persecuciones y explosiones,” resume Simon Pegg.  “La tension va siempre en aumento, pero entre toda esa locura, ‘Nación secreta’ trata acerca de un grupo de amigos que se ayudan unos a otros a salir de los peligros.  

4.- La presentación de Ilsa Faust

La primera vez que vemos a Isla Faust nos deja alucinados. La actriz Rebecca Ferguson aparece in extremis cuando un mastodonte está a punto de darle una paliza al protagonista que se encuentra atado a un poste. Ella se muestra desconcertante: por un lado le ofrece ayuda y hace un tándem de lucha con él bestial pero, en el momento de huir, prefiere seguir "en su bando" permitiendo que Hunt escape y haciéndose la malherida.

Lo más impresionante de esta secuencia no es solo ese doble juego, que al fin y al cabo es inherente a las pelis de espías sino la fortaleza y la destreza física que demuestra la agente. Amazing!

5.- En apnea para conseguir información

Ethan Hunt ya se ha colado antes en instalaciones de alta seguridad, pero esta se lleva la palma porque debe sumergirse y colarse dentro de unas instalaciones hipervigiladas situadas en aguas profundas, y sin la ruidosa bombona de buceo, que le delataría.

 

“El Torus es como una increíble carrera subacuática de obstáculos,” dice Jake Myers. “Es algo que los espectadores no han visto nunca”. “Tengo que decir que, a nivel físico, fue sin duda el aspecto más difícil de esta película,” afirma Cruise.

 

 

“Estábamos haciendo planos largos, y cuando tu cuerpo se mueve tanto estás quemando oxígeno más rápidamente, así que había mucho estres físico. Físicamente, lo que me hizo fue bastante interesante… lo que sentí al hacer eso, tardé mucho más en recuperarme de eso que de cualquier otra secuencia”. Resumiendo: sentirás la asfixia con Ethan.  

6.- En moto por Marruecos

Las motos van a una velocidad sin precedentes en Misión imposbible: nación secreta y asistimos a una persecución impresionante pero muy creíble a pesar de la espectacularidad que destila.

“Creo que la secuencia de la persecución en Marruecos va a sorprender mucho a los espectadores,” dice David Ellison. “Utilizamos unos arneses que nunca antes se habían utilizado, y el resultado es que se tiene ocasión de ver a Tom de verdad a toda velocidad en una moto. No hay efectos especiales. Al igual que en la secuencia del A400 y la secuencia bajo el agua, Tom hace exactamente lo que tiene que hacer Ethan Hunt".

7.- Fuego cruzado en la Ópera de Viena

El traje de seda de Isla Faust es una de las delicias de esta parte de la película. Es tradición en la saga Misión imposible desplazrse a distintos lugares del mundo y la elegancia del Teatro de la Ópera de Viena era un escenario inigualable para abordar el peligro y la belleza a partes iguales. Los planos de Ilsa son estéticamente degustables tanto o más que el fuego cruzado que se produce entre bambalinas en plena representación.

Además Rebecca Ferguson tuvo que enfrentarse a grandes retos personales como superar su vértigo. “Para Tom, el salto no era nada, pero tuvimos que trabajar con Rebecca empezando por una caída de 3 metros y luego una de 4 en nuestra sala en nuestra zona de entrenamiento para especialistas, pasando luego a hacer 40 veces una caída de 25 metros, sin mostrar ninguna emoción ni ningún miedo,” explica Eastwood.

8.- Máscaras y dardos envenenados

Una de las cosas más simpáticas de Nación secreta es que no falta ninguno de los detalles clásicos de las pelis de espías y en contreto de la serie en la que se basa la franquicia cinematográfica.

 


 

También hay máscaras para infiltrarse con una identidad falsa y dardos envenenados de esos que se lanzan con pistola y se clavan dejando al descubierto un penacho de plumas rojas. ¡Aspecto clásico para una secuencia en el interior del Teatro que tiene regustillo setentero!

9.- Benji a punto de saltar por los aires

Solomon Lane atrapa a Banji y le coloca una bomba. Hunt tiene una información que él quiere así que tiene que dársela o resignarse a saltar por los aires pero claro está, no hay un reto contrarreloj digno con el villano si no hay un duelo verbal que pone al descubierto las vergüenzas del terrorosta y en el que por fortuna Hunt sale victorioso salvando la vida de su compañero y de Ilsa. Le vence la avaricia.

A la obvia tensión que genera el dispositivo que está a punto de estallar (algo similar vimos en Misión imposible III saldándose con la muerte de una agente), se une esa cordialidad entre los personajes que hace que sintamos que verdaderamente Benjie podría no contarlo... 

10.- Persecución por las calles de Londres

Una de las secuencias favoritas de Tom Cruise es la más sencilla de todas: una carrera a pie por las calles del centro de Londres.  “Es una ciudad que me encanta, y en esta persecución pudimos crear una especie de declaración de amor a Londres: están las callejuelas empredradas, la niebla, la Torre de Londres. Me encantó corer con Rebecca por esas calles en una persecución genial estilo el gato y el ratón,” dice Cruise. “Fue muy divertido calcular la logística, explorarlo, encontrar las calles adecuadas y luego dejar que la historia se desarrollara a través de la acción”.

 

Misión imposible: nación secreta cudialoga con el mayor de los respetos con las cuatro películas precedentes como señala el propio director, pero llevándolo todo un nievl más lejos:  “Se puede ver que la secuencia del Torus sigue la tradición de la de Langley Heist que hizo Brian De Palma en la primera película, o la secuencia del avión A400 sigue la tradición de la escalada a la torre Burj Khalifa en ‘Protocolo Fantasma’, o las persecuciones en moto de Marruecos siguen los pasos de la apasionante persecución de Jon Woo en ‘Misión: Imposible II’ de John Woo. Pero pienso que intentar compararlas es como mezclar churras con merinas".

 

"La cuestión más importante es: ¿Le estoy haciendo justicia a la continuación de la historia en ‘Nación secreta’?  Lo que hemos visto es que no se trata solo de crear espectáculo. Descubrimos que, cuanto más íntima hiciéramos esta película, más se involucraría el público y la apuesta sería cada vez más alta en cada escena”.  

En fin, ¡genial trabajo! Ya véis que la película no escatima en detalles y que la producción es asombrosamente rica y despampanante a nivel visual. ¡Un verdadero disfrute de principio a fin en el que McQuarrie no nos da tregua ni para coger aire!