Aaron Paul responde airado a la retirada de muñecos de Breaking Bad de Toys R Us

El ambiente se caldea y una nueva petición vía Change.org recauda firmas para que regresen los muñecos de Breaking Bad a las estanterías de Toys R Us... ¡Aaron Paul está que trina!

Nada, que no se ponen de acuerdo... Los responsables de Toys R Us pensarían que iban a zanjar la polémica retirando los muñecos de Breaking Bad, pero lo cierto es que han encendido los ánimos de Aaron Paul (Jesse Pinkman en la ficción) que se ha despachado a gusto vía Twitter y ha apoyado una nueva petición on-line que ya ha cuadruplicado el número de firmas que hicieron desaparecer el material de la serie de la juguetería.

Como dijo Jack el destripador, vayamos por partes. Susan Schrivjer, una mujer residente en Fort Myers, California, encontró en Toys R Us los muñecos de Breaking Bad ataviados con el kit completo: dinero manchado de sangre, drogas y todo en un formato "infantil", de figuras desmontables. Por esa razón creó una petición on-line en la que arremetía contra el establecimiento y sus valores familiares instando a la juguetería a eliminar de la venta dichos artículos. Y así fue.


Bryan Cranston se lo tomó a guasa publicando un tweet en el que decía: “Peticiones de mamá de Florida contra Toys R Us por las figuras de acción de Breaking Bad. Estoy tan enojado, que estoy quemando mi figura de acción de la mamá de Florida en señal de protesta”. Pero su compañero de reparto, no se lo ha tomado con tanto sentido del humor y ha respondido también a través de Twitter preguntándose, no sin razón, qué valores portan otros artículos: "Un momento, ¿Toys R Us retira todas las figuras de Breaking Bad de sus estanterías y continúan vendiendo Barbies? Me pregunto qué es más dañino". A lo que añadió "¿Y qué ocurre con los videojuegos violentos que vendes Toys R Us? ¿Todavía los vendes? La mamá de Florida realmente nos ha fastidiado a todos".

Y su cabreo se ha plasmado en el apoyo a una iniciativa de Change.org que plantea que regresen las figuras de Breaking Bad al establecimiento, así como otras figuras de acción para adultos. De momento cuenta con 36.000 firmas, que superan con creces las 9.000 que hicieron que se retiraran.

¿Cuál podría ser una solución justa para ambas partes? ¿Sería suficiente con que se vendieran de forma completamente separada de los juguetes infantiles? ¿Realmente este formato podría llamar la atención de un niño o podría comprender su significado? Y lo más importante de todo esto, ¿qué opina la pobre Barbie, que no tiene bastante con cargar con una imagen de la mujer completamente absurda como para ahora encima verse envuelta en este berenjenal?