Allison Road, PT Silent Hills - El proyecto maldito

Allison Road, el sucesor espiritual de PT Silent Hills ha sido cancelado. Se trataba de un juego de terror psicológico para PC (y posiblemente PS4 y Xbox One) realizado con el motor Unreal. ¿Está maldito todo lo relacionado con el proyecto de Hideo Kojima y Guillermo del Toro? 

Allison Road se ha cancelado definitivamente. Se trataba de un "survival horror" en primera persona, desarrollado por un pequeño equipo de desarrollo, Lilith, y cuya principal virtud era su inspiración en PT (el teaser jugable, con que Hideo Kojima presentó al mundo Silent Hills). Ahora que ambos títulos han sido descartados, comienza a crearse cierto halo de misterio alrededor de este proyecto, como ya ocurrió con algunas películas de terror como Poltergeist o El exorcista (dos producciones cuyos integrantes murieron de forma inesperada).  

En este caso, la maldición no es que nadie fallezca, sino que el proyecto nunca consiga ver la luz. Y la verdad es que tiene sentido. PT era perfecto en su duración. Podíamos pasarnos este "anuncio" de Silent Hills en algo menos de una hora -aunque era bastante difícil- y pasar miedo frente a nuestra PS4. Pero ¿cuántas veces tendríamos que atravesar ese pasillo hasta perder el elemento sorpresa? Nunca sabremos cómo iba a terminar este juego, pero recuerda bastante a Silent Hill 4 The Room, en que las partes subjetivas se alternaban con un estilo de juego tradicional, en tercera persona.  De ahí la importancia de fichar al actor Norman Reedus (The Walking Dead) para que le pusiese cara al protagonista.  

Está claro que las partes en primera persona funcionaban, ¿y la aventura en sistema tradicional? Kojima tenía un tráiler jugable, unas imágenes "conceptuales" que se proyectaron en el Tokyo Game Show de 2014 (con el juego, de nuevo, en primera persona) y dos acuerdos explosivos: la colaboración de Reedus y la de Guillermo del Toro (director de películas como El laberinto del fauno, Pacific Rim o El espinazo del diablo). Mucho me temo que, enfrascado en el desarrollo de Metal Gear Solid V The Phantom Pain, no contaba con más material.   

Las desavenencias con Konami, terminaron con la salida de Kojima de la compañía, la creación de su propio estudio y el fin de su proyecto de terror (del que había un "easter egg" en MGS 5). Y abrieron las puertas a que muchos recogiesen el testigo de "sucesor espirirtual de PT". Sin duda, Allison Road era el más sólido de todos ellos. El juego de terror comenzó como proyecto Kickstarter, generando mucho revuelo en la comunidad. Su uso del motor Unreal Engine 4 (compatible con dispositivos VR) y una atmósfera igualita a la de PT, le perimitieron "dar el salto" del crowdfunding a la financiación por un editor, Team 17.

Pero el principal problema del juego estaba en su génesis. Por buena que fuese la ambientación o los sustos, estaba inspirado en una "demo" de 40 minutos, y se quedaba "vacío" de contenido: según la propia Lilith, nuestro objetivo era pasar cinco noches en una casa de campo inglesa, enfrentarnos a un espíritu (Lily), y descubrir qué le había ocurrido a nuestra familia, mientras el reloj avanzaba inexorablemente hasta las 3:00. Es decir, lo mismo que ya habíamos jugado en P.T. El gameplay era muy similar, la investigación, los puzles... el sonido de los pasos y la música estridente. Allison Road era tan fiel al original, que se quedó corto. En unos días, tendremos una explicación pormenorizada de las causas de la cancelación, por parte del estudio.

  

 

 Para saber si la maldición se cumple, aún nos queda un tercer proyecto. Visage, financiado a través de Kickstarter, vuelve a ser una aventura de terror psicológico, en primera persona, con un protagonista sin memoria... seguro que ya conocéis la historia.  Parece que el estudio de desarrollo, SadSquare se ha atrevido a profundizar un poco más en la historia, lo que se convertiría en su tabla de salvación. Por ahora, el proyecto ha conseguido recaudar el triple de lo que solicitaba en Kickstarter... pero ya han pasado tres meses desde su última actualización en el estado del desarrollo. Siento un escalofrío.