Capcom evitará polémicas culturales

Tras el lanzamiento de Resident Evil 5, a Capcom le cayeron numerosas críticas por atentar contra la dignidad cultural, social y étnica de determinados grupos sociales. En concreto, se acusó al juego de racista, por exponer situaciones extremas y poco favorables, protagonizadas por personas africanas frente a un protagonista norteamericano y muy occidental. De poco sirvió la inclusión de una compañera de rasgos más orientales o las declaraciones de los responsables, que poco se imaginaban la repercusión de su juego de horror y acción.

Según ha afirmado desde Capcom, Melody Pfeiffer para el medio Gamasutra, desde los hechos narrados, se han tomado medidas para que no se vuelva a repetir una situación similar. Se cuidan mucho más las posibles repercusiones y se estudia cada aspecto de un título antes y durante su producción. Algo que viene de la mano de la reciente diversificación de los proyectos de la compañía, donde varios de sus juegos se crean fuera de Japón.

Esperemos que esta iniciativa sirva también para evitar casos como el de Resident Evil 4. Un título que exponía una situación tercermundista, basada en fuentes preconstitucionales, de una España en la que sus habitantes hablaban con acento similar al popularmente aceptado como mexicano y donde el desarrollo no parecía haber llegado desde los tiempos feudales.