Dizzy no volverá al fracasar en Kickstarter

El crowdfunding no es la panacea de cualquier desarrollo, algo que acaba de demostrar Dizzy Returns al fracasar estrepitosamente vía Kickstarter.

El crowdfunding se ha hecho un hueco importante en el mercado, pero no sólo en el del sector de los videojuegos. Que los propios usuarios interesados financien un proyecto puede tener sus pros y sus contras, y aunque estemos acostumbrados a destacar lo primero, en ocasiones lo segundo es tan grande que nos impide ver más allá. ¿Qué pasa si a nadie le interesa el proyecto de turno en, por decir una plataforma, Kickstarter? Pues que no llegará a ver la luz en la vida, o por lo menos no bajo este modelo de financiación.

Algo así le ha ocurrido a los gemelos Oliver (The Oliver Twins), creadores de la franquicia Dizzy, mítica saga que nació en los ochenta y ha dejado más de una veintena de juegos en múltiples plataformas. Hace un mes se dispusieron a revivir las aventuras del huevo humanoide con guantes, botas y sombrero en un título bautizado como Dizzy Returns, pero todo apunta a que no logrará volver a lo Terminator porque su proyecto en Kickstarter está siendo un absoluto fracaso, hablando pronto, mal y claro.

La financiación requería la burrada de 350.000 libras, y a estas alturas, quedando cinco días para que llegue a su fin, no ha logrado recaudar ni 30.000, por lo que a no ser que un milagro haga acto de presencia, podemos ya ir haciéndole la cama al título. De hecho, ellos mismos ya lo han asumido. Aunque quién sabe, quizá tras este fracaso sus creadores decidan buscar otras vías para lograr que Dizzy Returns llegue a ver la luz algún día.

Es una lástima, pero también sirve para recordarnos que toda moneda tiene dos caras, en este caso una buena y otra mala, algo que muchas veces olvidamos: no todo proyecto de Kickstarter va a triunfar porque sí, y menos si la petición es desproporcionada para lo que se ofrece. Tal y como ellos mismos afirmaron hace unos días al ver que la meta propuesta estaba demasiado lejos como para alcanzarse: lección aprendida.