E3 2015: Probamos HoloLens y la Halo 5 Experience

Halo 5 Guardians se ha unido a la tecnología HoloLens para ofrecer una experiencia muy especial durante el E3 2015. Repasemos el informe, Spartans.

Dos de los protagonistas de la conferencia de Microsoft en este E3 2015 fueron Halo 5 Guardians y HoloLens, las gafas de realidad aumentada. Pues bien, ambos se unieron en una iniciativa muy especial llamada Halo 5 Experience. Como ya os comentamos, se trataba de una pequeña atracción diseñada para los asistentes a la feria. Los periodistas éramos metidos en una sala que simulaba el hangar de una nave de la UNSC. Una vez dentro, dos "científicos" nos explicaban que nos iban a poner las gafas y que, cuando las tuviéramos puestas, deberíamos seguir las indicaciones en pantalla.

Mientras esperábamos nuestro turno, veíamos a los compañeros con ellas puestas, que empezaban a caminar por un pasillo mientras movían la cabeza a los lados. ¿Qué estarían viendo? ¿Por qué ponían esa cara de "flipe"?

Por fin, llegó el momento. Lo primero que uno siente al probar HoloLens es su peso. No es que sea excesivo, pero sí resulta extraño tener esa pequeña carga extra en la cabeza. Por suerte, se pueden ajustar perfectamente con unos apliques traseros para que se queden fijas a nuestro contorno, de forma similar a una gorra.

Aún sentados, uno de los ayudantes nos dice "mira al frente y dime si ves los 4 puntos laterales". Efectivamente, donde antes había una simple pared, ahora hay un letrero de la UNSC delimitado por cuatro puntos, que sirven para "calibrar" nuestro espectro de visión. En realidad, la calibración es doble, ya que antes de entrar al recinto, cuando aún no sabíamos ni que íbamos a probar HoloLens, nos habían colocado delante de los ojos un extraño medidor, similar al que nos coloca un oftalmólogo al graduarnos la vista, para que dijéramos cuándo veíamos un punto enfocado. En ese sentido, es interesante señalar que HoloLens (a diferencia de algunos modelos Oculus Rift) permite jugar con nuestras gafas "de ver" puestas, lo cual agradecemos los miopes.

Bueno, todo calibrado y en orden. Lo siguiente es levantarse y dejarnos llevar. Efectivamente, nada más incorporarnos, unas flechas "flotantes" nos indican hacia donde mirar. Hemos de girarnos 90 grados y, al fondo del pasillo, vemos cómo brota un indicador de punto de destino, idéntico al que vemos en los juegos de Halo.

A medida que nos acercamos, un contador de pasos va reduciendo su marca. Nuevos marcadores van surgiendo hasta guiarnos a una ventana. Sin las gafas no hay nada, pero con ellas "brota" un ventanuco desde el que vemos un hangar con Pelicans a punto de despegar. A unos metros de allí, una sala de briefing, con una enorme mesa central. Cuando todos los periodistas nos hemos colocado frente a ella, surge el informe holográfico que podéis conocer en este vídeo:

Cada periodista ve el informe de la Halo 5 Experience de forma "frontal", como si Palmer se estuviera dirigiendo a él directamente. Las HoloLens tienen auriculares, así que las palabras y efectos de sonido nos llegan de forma clara. Por supuesto, probamos a mover la cabeza a izquierda y derecha o adelante y atrás. El efecto se mantiene y comprobamos que no es una imagen "plana". Si la posición de nuestra cabeza cambia, también lo hace el ángulo de lo que estamos viendo, de acuerdo a las leyes de la perspectiva. Es decir, lo que vemos aparenta tener volumen. El efecto nos parece tremendamente convincente, si bien es cierto que las gafas no ofrecen una visión periférica muy amplia. En otras palabras, si con ellas puestas movemos las pupilas al rabillo del ojo, el efecto desaparece. Los ojos tienen que estar mirando al frente, aunque sí reacciona bien al movimiento de cabeza. Tras ese informe, tocaba dejar las gafas y lanzarnos a por una partida "normal" con Halo 5 Guardians.

¿Es, por tanto, la Halo 5 Experience una prueba de lo que puede dar de sí la realidad aumentada? Nosotros creemos que puede proporcionar experiencias muy divertidas para ferias o para demos de este tipo, si bien habría que ser más prudentes con partidas prolongadas a juegos más complejos. No porque haya peligro, sino porque el efecto podría no resultar tan convincente, debido a la poca visión periférica que ofrecen.

En cualquier caso, la experiencia nos ha gustado y estamos seguros de haber visto solo la punta del iceberg. ¿Qué otras experiencias inmersivas nos ofrecerán en el futuro? Estamos deseando bucear en las posibilidades de HoloLens.