EEUU: DC cancela Hellblazer

DC lo ha anunciado. Una de sus series de la línea Vertigo más longevas cierra. John Constantine: Hellblazer dice au revoir. La colección cerrará en el número 300, pero nuestro más querido mago inglés vicioso y malhablado seguirá adelante.

Cuando John Constantine: Hellblazer comenzó su andadura en 1988, el creador de la serie, Jamie Delano, tan solo le dió de vida un año a la criatura. No podía estar más equivocado. Hellblazer ha durado la friolera de 25 años, porque en enero de 2013, con motivo de su número 300, DC cierra la serie con la línea argumental Death and Cigarretes (Muerte y Cigarrillos).

La noticia ha llegado de manos de The Associated Press, la cual ha adelantado que John Constantine ni morirá ni será sustituido por otro personaje. Sino que continuará con sus peripecias en una nueva serie propia que recibirá el nombre de Constantine (a secas). Este cambio de directiva, se debe a que a partir de 2013, Constantine se unirá a las 52 series oficiales de la editorial DC, como spin-off de otra colección oficial: Justice League Dark, equipo del que el mago es miembro.

John Constantine, ese cabronazo...

Y no es que se lo llamamos nosotros. Es que esa es la cosa más fina que se ha dicho de él en los 28 años de vida que tiene. John, quien por cierto fue creado por Alan Moore para la Cosa del Pantano en 1985, fue presentado originalmente como un ocultista británico preocupantemente parecido a Sting. Cabe decir además que John era todo lo malo que se puede esperar de un antihéroe: fumador y bebedor compulsivo, adicto al sexo, mentiroso, mezquino, tirado...

Pero, sorprendemente, el inglés  acabaría siendo uno de esos personajes secundarios tan queridos por el público que incluso tendría el honor de aparecer en Crisis en Tierras Infinitas, el gran macro reboot de DC de 1985. Y no se quedaría ahí, sino que también pasaría a contar con una serie propia en 1988, en la que sin cortarse ni un pelo atacaría al establishment desde un punto de vista liberal-progresista (vamos, de izquierdas), lanzandose al cuello de los grupos cristianos, de Margaret Thatcher, de los Neo-Con e incluso de la Guerra de Vietnam.

Desde entonces, Constantine ha pasado por muchos guionistas. Pero su crítica al sistema, mezclando sus luchas contra demonios y magos con la política del momento, ha sido digna de epopeya. Tan popular es el personaje que incluso tuvo su propia (y lamentable) adaptación cinematográfica en la que un inexpresivo Keanu Reeves ofrecía una versión descafeinada, ultracristiana y políticamente correcta del personaje.

Sin embargo, como diría, Gandalf (otro gran mago): "No os diré: no lloréis; porque no todas las lágrimas son amargas". John Constantine se despide de Hellblazer en Estados Unidos en Enero. Pero su espíritu de mosca cojonera y autentico sofista seguirá intacto en Constantine. Así que ¡Hasta pronto John, que Alan Moore te guarde!