EEUU: Polémica con Batwoman... y su novia

A lo largo de esta semana se ha venido desarrollando todo un culebrón con la colección de Batwoman a la cabeza. La polémica ha terminado con el equipo creativo, el guionista W. Haden Blackman y el co-guionista y dibujante J.H. Williams III, largándose airados porque en DC no dejaron que Batwoman se casara con su novia, la Capitana Sawyer. Merecidos spoilers a continuación. 

Como vamos a descubrir junto a Batwoman, la editorial DC Cómics tiene un problema serio para compatibilizar el talento creativo con las decisiones editoriales. A lo largo de 2013, varios creadores han decidido abandonar las colecciones en las que estaban trabajando debido a problemas con ella: la cuestión no es que se les prohíba realizar según qué historias, porque en un principio, reciben el visto bueno; la cuestión es que la editorial cambia de opinión en el último momento, con el número ya dibujado incluso, y prohíbe su salida. 

Sin duda, ninguno de los problemas que han tenido en el pasado se puede comparar a lo ocurrido con Batwoman, una colección que estaba guionizada por W. Haden Blackman y J.H. Williams III, y que también dibujaba este último. Esta obra había conseguido premios debido a su representación del colectivo gay, ya que su protagonista, Kate Kane, es una reconocida lesbiana y, por tanto, se convierte en el superhéroe de DC Cómics de más alto rango con dicha orientación sexual. 

Todo empezó con el número 17, en el que Batwoman pidió matrimonio a su novia, la capitana Maggie Sawyer. El equipo creativo se preparó para tan feliz acontecimiento y desde DC Cómics parecieron estar de acuerdo con dicho movimiento. Más de medio año después, cuando fueron a hacer el número de la boda, la editorial se echó atrás en el último minuto, dejando a Blackman y Williams muy enfadados. Ya estaban acostumbrados a las injerencias editoriales, pero aquello fue demasiado lejos; después de preguntarse qué hacer, ambos decidieron abandonar. 

Y todo fue a peor. Al saberse la noticia, se interpretó, erróneamente, que DC se oponía al matrimonio homosexual, hasta que aclararon que desde la editorial no permitirán que se les case ningún personaje, sea de la condición sexual que sea. El temido Dan Didio, máximo responsable editorial en DC junto a Jim Lee, tuvo que salir a la palestra en la Comic Con de Baltimore, aclarando que el centro de la cuestión es que Batwoman no debería ser feliz, ya que como miembro de la Bat-familia, su vida está dedicada a los demás y su vida como superheroína siempre se interpondrá con sus relaciones personales. Lo que viene a ser el viejo temor de las grandes editoras de cómics a que sus personajes evolucionen personalmente. 

El daño estaba hecho, sin embargo. Los medios nacionales e internacionales se hicieron eco de la noticia y DC Cómics quedó como una editorial retrógrada. En un giro brutal de los acontecimientos, han llegado a recibir amenazas por no haber permitido la boda, porque en Estados Unidos, si disgustas a los fans, cosechas ese tipo de reacciones desproporcionadas. Guionistas como Marv Wolfman, que se ventiló a medio universo DC en Crisis en Tierras Infinitas, saben muy bien que un aficionado disgustado te sepa decir a qué colegio llevas a los críos. 

De momento, se sabe que el guionista Marc Andreyko empezará su andadura en Batwoman número 26. Le toca desactivar una bomba de relojería con guantes de cocina y los ojos vendados, en tanto que tiene que hacer que el personaje desista en sus intenciones de casarse y que quede creíble. 

¿Qué opináis de la decisión de DC? ¿Deberían los personajes de cómic tener una vida personal más rica y no la típica pareja con la que nunca llegan a nada más?