Finding David Prowse: Un documental sobre Darth Vader

Finding David Prowse es el documental de Toni Bestard y Marcos Cabotá que profundizará en la vida y la carrera de David Prowse, el actor que fue Darth Vader en la trilogía original de La Guerra de las Galaxias.

Los cineastas mallorquines Toni Bestard y Marcos Cabotá han decidido rendir homenaje una esas grandes figuras del cine del Siglo XX que ha tenido que conformarse con un papel secundario en la historia del Séptimo Arte. Nos referimos a David Prowse, que no es ni más ni menos que el nombre del actor que durante las tres películas originales de Star Wars vistió el traje de Lord Darth Vader, interpretando al personaje en todas y cada una de sus escenas.

Con el documental Finding David Prowse (Descubriendo a David Prowse) la pareja de directores pretenden hacer justicia y dar a conocer a esta figura, que aunque reconocida dentro del mundo del cine y la halterofilia, es a día de hoy un octogenario que vive anónimamente en las afueras de Londres.

Este documental ahondará en la vida del actor, entrevistandolo a él y a todos aquellos con los que haya trabajado. Su rodaje se está realizando en inglés y con un presupuesto basado en el crowdfunding. Su estreno en salas españolas está pensado para este año (coincidiendo con el 30 Aniversario de El Retorno del Jedi)  y con suerte se producirá a finales de este año.

Ahora bien, si queréis saber más sobre esta cinta, podéis encontrar más información en su sección de Verkami, en donde (si también os apetece) podréis echar una manita colaborando con los donativos con los que se financia esta producción. 

La tragedia de Darth Prowse

Posiblemente lo más lamentable de la historia de David Prowse es que si bien fue él quien se pegó la paliza de vestir el traje Darth Vader durante las tres primeras películas, el único reconocimiento artístico que ha obtenido es el de aparecer como tal en créditos. Pues en ningún momento pudo ni oírsele ni vérsele sin la máscara.

Que no se le oyera nunca se debe principalmente a su voz, la cual no sonaba lo suficientemente amenazadora de acuerdo al criterio de George Lucas, el cual eligió por su cuenta a James Earl Jones para doblar todos los dialogos de Prowse. Algo, en parte, comprensible ya que su acento recordaba mucho al de los granjeros ingleses y esto desmontaba la imagen que el director pretendía ofrecer del personaje.

Prowse, quien no supo de esta decisión hasta el visionado del estreno tampoco pudo mostrar su rostro al final de la trilogia original. Ya que, de nuevo, Lucas creyó que no tenía por qué mostrar su cara como la del anciano y demacrado Anakin Skywalker. Y por eso optó por contratar a Sebastian Shaw para encarnar al hombre bajo la máscara. Esta decisión se debió, eso sí, principalmente a los productores,  que consideraban que el climax de la película, el reencuentro y reconciliación de Luke con su padre, requería un actor experimentado y "de metodo", como era el caso del buen señor Shaw.

Y así,  este modo, David Prowse pasó a convertirse en el "hombre de paja" al que jamás se le llegó a ver la cara. Muy a pesar de que, como señalan numerosos críticos, portó la máscara más importante y famosa de la historia del cine.

Una carrera más allá del Lado Oscuro

Sin embargo, Prowse no es únicamente Vader. También fue culturista y una figura popular en Reino Unido durante los 70, protagonizando campañas escolares y participando en numerosas teleseries. Además de eso, colaboró en diversas películas de cine como actor secundario (La Naranja Mecánica, La Bestia del Reino, The Horror of Frankestein, por citar algunas) y fue preparador físico de otros actores, como del propio Christopher Reeve en Superman. Por eso mismo, podemos  que David Prowse se trata de una de esas grandes figuras del cine del Siglo XX que han tenido que conformarse con un papel muy pequeño y casi imperceptible en la historia del Séptimo Arte.

Ahora bien, a pesar de que desde El Retorno del Jedi el actor está apartado de las grandes producciones y se limita a hacer algún que otro cameo televisivo, no ha estado para nada parado. Aparte de regentar su propio gimnasio, Prowse se ha dedicado activamente al deporte y a desarrollar actividades benéficas para la infancia y enfermos de cancer. Y es precisamente esta actividad filantrópica la que en el año 2000 le valió a Prowse recibir el Premio a la Excelentísima Orden del Imperio Británico, demostrando que al igual que su gran personaje, debajo de esa fachada se esconde un gran corazón.

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