Frankenweenie, una aventura en stop motion

Tim Burton presenta su cuarta película de animación tras el corto Vincent (1982) y los largos Pesadilla antes de Navidad (1993) y La novia cadáver (2005). En esta ocasión retoma un cortometraje de 1984 que materializó en su día con personajes reales: Frankenweenie.

No es que Tim Burton por aquel entonces cosechara un gran éxito con su parodia de la fabulosa novela gótica de Mary Shelley, de hecho su obra fue totalmente incomprendida y le valió el despido de los estudios Disney, que consideraron que su obra podía aterrorizar al público infantil. Sin embargo, ya con una dilatada carrera plagada de éxitos de taquilla, en 2007 Disney y Burton acordaron realizar Frankenweenie, esta vez, en formato largo.

La historia sigue siendo la misma: el joven Víctor, de diez años, es un amante del cine casero y su actor favorito no es otro que su perro Sparky. Un día, su mascota sufre un accidente letal y Víctor comienza a buscar una forma de devolverla al mundo de los vivos. Sin embargo, no todo el mundo está preparado para recibir a Sparky de nuevo, siendo tachado de monstruo.

El personaje de Víctor está basado claramente en Víctor Frankenstein, obsesionado por vencer a la muerte, pero hay otras referencias a obras literarias: Elsa Van Helsing nos remite al famoso cazador de vampiros Abraham Van Helsing construido por Bram Stoker, y Edgar "E" Gore, al literato Edgar Allan Poe.

Burton en esta ocasión se ha decantado por la forma más laboriosa de realizar una película: la grabación fotograma a fotograma (stop-motion) como ya hiciera en Pesadilla antes de Navidad, lo que le ha llevado a precisar más de 200 marionetas, pero además incorpora los últimos avances en 3D.

Aprovechando el estreno de Frankenweenie en nuestro país el 11 de octubre, podrá visitarse una exposición de acceso gratuito que muestra el proceso creativo de la película en el Centro Conde Duque de Madrid entre el 29 de septiembre y el 6 de octubre.