Ha muerto James Gandolfini

El actor James Gandonfini, conocido por su papel protagonista de Tony Soprano en la teleserie Los Soprano de la HBO, ha muerto este miércoles en Roma de un infarto de corazón.

Aunque odiamos abrir la mañana con este tipo de noticias, nos vemos obligados en comunicaroslas cuanto antes. Y es que el actor italoamericano James Gandolfini (quien en los últimos años ha sido conocido sobre todo por su papel de Tony Soprano) ha muerto.

James Gandolfini, el cabeza de una familia mafiosa en la teleserie de la HBO Los Soprano, falleció ayer en Roma a la edad de 51 años. Según el parte médico, su muerte se ha debido a un infarto de corazón, aunque algunos medios, por el contrario, han señalado que se ha tratado de un derrame cerebral.

Este desgraciado suceso ha ocurrido precisamente durante las vacaciones que el actor estaba disfrutando en Italia, en las que Gandolfini pretendía haber asistido al Festival de Cine de Taormina hoy jueves, 20 de junio, en calidad de participante.

Desde la cadena HBO la respuesta a su muerte ha sido unánime. Tanto productores como compañeros lamentan su muerte señalando las muchas virtudes de  Gandolfini. Así, David Chase, creador de Los Soprano, ha señalado que "Era un genio. Cualquiera que lo viera incluso en el más pequeño de los papeles lo sabía. Es uno de los más grandes actores de esta o cualquier época".

Algo más que Tony Soprano

Aunque todos lo conocimos principalmente por su papelón en Los Soprano, interpretando a Tony Soprano, James Gandolfini tuvo una carrera más allá de la serie, por la que fue reconocido profesionalmente tanto dentro como fuera del escenario.

Nacido en 1961, James J. Gandolfini Jr. vino al mundo en el seno de una familia de origen italiano, bastante tradicional y apegada a sus raices. Algo que que le sirvió al actor para conocer de primera mano la cultura italiana y el modo de vida de los italoamericanos.

Tras cursar el Bachelor of Arts (una especie de Grado en los países anglosajones) en la Rutger University, Galdonfini comenzó a trabajar en puestos muy diversos y sacrificados: portero, camarero, mánager de un club. Sin embargo, su gran oportunidad llegaría en 1992 con un papel en la versión de teatro de La Ley del Silencio de Elia Kazan.

Ahora bien, su carrera como actor empezó mucho antes. Entre sus primeros papeles destaca el de matón en El Último Boy Scout (1987), aunque en dicho papel no saliera creditado. Posteriormente, su trayectoria se vería marcada por su imponente físico y su rostro. Ya incluso desde Amor a Quemarropa, el actor se vería abocado a interpretar papeles de maleante y mafioso: Velocidad Terminal, Coacción a un jurado.... Curiosamente, Gandolfini admitiría años después que el papel de mafioso maltratador de Amor a Quemarropa, y por ende algúno de sus papeles posteriores, estaba basado en un amigo suyo que fue asesino a sueldo.

Y aunque algunos podrían haberle tachado de actor encasillado, Gandolfini logró refinar tanto la especialización de papel mafioso que en 1999 la HBO se "enamoró" de él, concediéndole el papel por el que pasaría a la posteridad como una estrella: Tony Soprano, el atormentado padre de una familia italoamericana con lazos mafiosos. Él se convertiría al igual que toda su troupe en íconos populares por derecho propio, sin los que no podríamos entender de la misma manera el tránsito del siglo XX al XXI.

¿Qué más se puede decir al respecto? Únicamente: ¡Hasta siempre Tony Soprano!