El hormiguero, El intermedio… Guionistas de programas famosos cuentan su día a día

El hormiguero o El intermedio deben mucho de su éxito a los guionistas. Mucha gente piensa que a Buenafuente se le va ocurriendo todo lo que dice o que los tróspidos se juntan una tarde y sacan de la nada un programa de “Quien quiere casarse con mi hijo”, pero detrás de cada segundo de esos programas hay un equipo de guionistas rebanándose la cabeza para que nos entretengamos.

Para mostrarnos su día a día, el Sindicato de Guionistas, ALMA, organizó el pasado viernes un encuentro en el que los guionistas de los programas más exitosos nos contaron sus secretos mejor guardados.

El Hormiguero: Veinte páginas de documentación de cada invitado

Si les gusta el fútbol, si detestan el brócoli, si alguna vez se perdieron con el Tom Tom por Matalascañas… Si alguna vez te llaman para ser invitado de El hormiguero prepárate para un tercer grado, porque recaban todo tipo de datos que puedan ser susceptibles de un gag en la entrevista o una descacharrante prueba durante el programa.

Así nos lo contaron los guionistas Jordi Moltó, Pablo Velasco y Juan Ibáñez, que además de juntaletras es uno de los manipuladores de las famosas hormigas del programa. “Es el trabajo fácil del día. Lo complicado es lo de escribir”. Y parece que no miente, porque escriben un veinticinco por ciento adicional del programa “por si las moscas” (sería más apropiado decir “por si las hormigas”, ¿no?) si bien no suele hacer falta, porque los invitados se lo pasan tan bien que la entrevista y los juegos suelen alargarse.E

Aunque es verdad que ha habido excepciones. Los guionistas hablaron de Jesse Eisenberg, que acabó un tanto… mosqueado con el programa (Aunque no dieron detalles de si les acabó borrando de su Facebook).

Como curiosidad, nos contaron que la promo del avión repleto de famosos (¿os acordáis?) duró ocho minutos y llevó… ¡dos años! prepararlo, porque tenían la cabina del avión construida en el plató e iban pidiendo a los famosos que aparecían en el programa que grabaran su pequeña intervención.

El intermedio: Haciendo humor en una redacción de informativo

Sergio Sarriá y Eduardo García reconocen que su programa cada vez se parece más a Informe Semanal. Y no lo dicen con pena. Hubo una época en la que pensaban secciones y juegos, pero el programa funciona como la seda únicamente comentando noticias… y han seguido la fórmula- Afirman que, “cuanto peor le va a España, mejor nos va a nosotros”, así que les auguramos un grandioso futuro…

 

Obviamente, la cosa tiene sus inconvenientes, como el día que Esperanza Aguirre tuvo su “altercado” con el coche a las seis de la tarde… y los trece guionistas tuvieron que reunirse de urgencia para reescribir el programa… a dos horas de arrancar la grabación.

Tremendamente informados (cada mañana, antes de empezar se leen TODOS los periódicos del país), aseguran que Wyoming no cambia ni una coma de lo que escriben. De hecho, confesaron que un día se les olvidó escribirle el cierre del programa… y Wyoming se fue sin despedirse.

Late Motiv: El reto de escribir para geniales improvisadores

Si bien El intermedio es un programa con un guión cerrado al cien por cien, Late Motiv es un programa más abierto a la improvisación. No puede ser de otra manera, teniendo en plantilla a dos improvisadores de la categoría de Andreu Buenafuente y Berto Romero.

Javier Durán, Marcos Más y Kaco Forns nos contaron que Berto escribe íntegramente su sección, y que a Andreu le preparan un monólogo de cinco páginas que sirva como base para que él lo retoque y lo deje en unas tres.

Pero no os penséis que los guionistas se pasan el día tocándose la barriga. Además de haberse pasado dos meses diseñando toda la estructura del programa, aprovechan su conocimiento del formato (casi todos provienen de los anteriores programas de Buenafuente en La Sexta y Antena 3) para intentar innovar con nuevas secciones y bombazos que sorprendan al espectador. Por ejemplo, la reciente y gloriosa intervención de Iñigo Errejón en el monólogo de Andreu. Para ello afirman que rastrean las redes sociales a nivel enfermo. “Es lo primero que miramos cada mañana”, afirmaba Forns.

Got Talent y Un príncipe para tres princesas: ¿Qué historia esconde cada concursante?

Angelino Marrocelli, el guionista de Got Talent con nombre de prota de Assasins Creed, nos confiesa que su programa fue nominado por la Academia al premio de “mejor formato sin guión”. Craso error. Por mucho que sean programas que se basan en personas reales, es necesario un guionista detrás que articule lo que vamos a ver.

Y no, no nos referimos al falso mito de que los tróspidos son en realidad actores guionizados. Marta Torres, de Un príncipe para tres princesas lo deja bien claro: “Si supiéramos escribir las cosas que sueltan por la boca algunos de nuestros concursantes, estaríamos en Hollywood”.

Su trabajo es investigar a esas personas reales y reconstruir al personaje que hay detrás, para que cuando la veamos en la tele, la humanicemos y nos identifiquemos más con él. Además, son programas donde el guión llega hasta la fase montaje. En Un príncipe para tres princesas se llega a grabar doce o catorce horas al día, y hay un guionista específico qué elige qué funciona mejor o qué es más gracioso.

Es un trabajo duro y laborioso, aunque en ocasiones reconocen que es muy sencillo. “En cuanto vimos el video que nos mandó el chico que se creía un reptiliano, dijimos sin dudarlo: Para dentro” confiesa Marta Torres. Y nosotros se lo agradecemos.

Likes y En tu casa o en la mía: Escribir para celebrities.

También nos acompañaron en el encuentro los guionistas Alejandro Alcaraz, Miguel Rubio y Dani Piqueras (Likes) y Luis Murillo (En tu casa o en la mía), dos programas de reciente aparición… y reciente éxito.

Los guionistas de Likes nos confesaban que el programa está en plena elaboración, y que cada día prueban cosas nuevas (de hecho, acaban de reducir la nómina de colaboradores, para lograr una mayor identificación del público) y el guionista de En tu casa o en la mía” desvelaba que (casi) todo lo que dice Bertín Osborne está escrito y diseñado… si bien él aún no ha tenido el gusto de conocerle.