Infinite parecía "Bioshock 1 en el aire"

Bioshock Infinite no fue elegido mejor juego del pasado E3 en vano. Lo sabéis cuantos ya disfrutáseis con la espectacular demostración que nos mostraron a puerta cerrada, posteriormente pública para deleite colectivo.

Su máximo responsable, Ken Levine, ha hablado sobre los entresijos de su desarrollo, especialmente los inicios del proyecto, cuando el juego (confiesa) parecía un clon de Bioshock 1 sito en el aire: "todo lucía un estilo muy cercano al art nouveau europeo, con dinámicas excesivamente similares al primer juego. Fue entonces cuando decidimos que era necesario un cambio radical de look".

Los creativos de Irrational Games recuerdan cómo al principio se sintieron incómodos con las directrices de Levine, hasta el punto de sentirse caricaturistas durante la búsqueda del rumbo artístico, pero que una vez vieron su trabajo en contexto, todo cobró sentido. Algo en lo que, a tenor a lo visto, no podemos más que coincidir.