La invasión de Homefront llega a Madrid

Homefront cuenta la historia de una Norteamérica ocupada, algo que no es original en el concepto, pero sí en la forma. Un cambio en cuanto a ambientes tradicionales para los juegos bélicos, que va a dar mucho que hablar.

Como sucedía en la película Amanecer Rojo, que comparte guionista con Homefront, EE.UU. es invadida. Pero no son los rusos, sino Corea del Norte y sus aliados, en plena crisis energética muldial. Todo un cambio de papeles que el juego prevee en torno al año 2027.

La parte multijugador de Homefront, que utiliza el omnipresente motor Unreal Engine 3, cuenta una historia a base de ponernos en situaciones concretas. Los escenarios nos colocan en momentos importantes de la invasión, años antes de los hechos que cuenta el modo historia. Habrá un sistema de puntos con los que adquirir equipamiento, que nos obligará a pensar la estrategia antes de entrar en cada ronda o, incluso, tras morir.

En el modo historia, por otra parte, nos situamos en plena reconquista. Cinco civiles, que emplean métodos de guerrilla, son los protagonistas. Su misión es sencilla, conseguir combustible y llevarlo a otra zona del país, que está dividido por un río Misisipi irradiado e imposible de cruzar por tierra. No se trata de la típica situación, en la que un héroe salva el mundo, sino de una pequeña pieza en los engranajes de la resistencia. Los efectos de pequeñas acciones, sin embargo, sí que se notarán a gran escala, cuando permitan que los aviones despeguen, por ejemplo, y otros hagan su trabajo.

En cuanto a los personajes nos encontraremos con norteamericanos colaboracionistas, resistentes y resignados habitantes que apenas pueden salir adelante. Por supuesto, también estarán los enemigos más tradicionales, con sus rangos, que forman parte del KPE (Korean People Army).

Al estar en un país ocupado, nos llevaremos sorpresas cuando veamos cómo reacciona la gente. También destaca el alto grado de crudeza, en escenas que están hechas para no dejar a nadie indiferente. Entre los momentos guiados, en los que se usa el motor de juego a modo de película, y los que seguimos a otras unidades, mucho de lo que hemos visto de Homefront promete estar a gran altura en emoción y espectacularidad. Las referencias son claras, con los últimos Call of Duty en primera fila, pero también con la tecnología de los Ghost Recon a nuestro servicio... y al del enemigo.

Volviendo al tema de la variedad, no sólo la notaremos en los personajes, que demuestran una fuerte personalidad, por poco que duren vivos, sino también en los vehículos y las armas. La libertad de situar el juego en el futuro, cercano eso sí, con ejércitos poco habituales, hacen que todo sea creíble y a la vez diferente. Parece que Homefront tendrá bastante carisma en este sentido y que, si se mantiene el nivel de los primeros niveles, se le da una duración adecuada y el multijugador acompaña, puede convertirse en todo un referente para el género. Una saga más de las que, en THQ, quieren convertir en series de éxito y que se espera para primavera de 2011.