James Franco contra Spring Breakers 2: ¡menuda polémica!

James Franco no se ha mordido la lengua y ha arremetido duramente contra la secuela de Spring Breakers que no cuenta ni con el visto bueno de su creador ni con el suyo propio.

A finales de marzo del año pasado Harmony Korine presentaba Spring Breakers, la subversión del sueño de las princesitas Disney creciditas que jugaban a ser chicas malas y ligeras de ropa en su etapa de mayor desinhibición. Pululaban por allí unas pretendidamente polémicas Selena Gómez, Vanessa Hudgens, Ashley Benson y Rachel Korine con un James Franco irreconocible que servía de catalizador a su progresiva locura colectiva.

Spring Breakers recogió críticas desiguales deslumbrando en cuanto a su forma, quizás no tanto respecto a su contenido. Ahora, está en marcha la secuela de la película, y de ahí viene la polémica porque ésta no cuenta con la aprobación de Harmony Korine que además de ser el director era también el guionista de la película.


James Franco no ha tenido pudor alguno en señalar la situación con verdadera indignación: "Aquella fue creación de Harmony, y los productores están capitalizando una película innovadora para hacer dinero con una endeble secuela. Que todo el mundo sepa que quien forme parte de ese proyecto se une a un barco envenenado. [...] Spring Breakers 2 se rueda sin mi consentimiento o el de Harmony Korine".

Y es que parece que su paciencia ha llegado a un límite, ya que de hecho ha puesto ejemplos muy concretos para ilustrar lo que está sucediendo: "Será un film terrible, con una terrible razón de ser: hacer dinero a costa de la creatividad de otros. ¿Os imagináis a alguien rodando una secuela de Taxi driver sin el consentimiento de Scorsese y De Niro? ¡Es una locura! Hablo por Harmony y su originalidad, y por todo aquel que se preocupa por preservar la integridad artística".

De momento no sabemos si emprenderán acciones legales o si están atados de pies y manos, pero lo que está claro es que el ambiente está caldeado de cara al rodaje de Spring Breakers 2 y, esta vez, no por la falta de ropa de las protagonistas, sino por una cuestión de fondo bastante más seria...