Ken Levine cancela la película de Bioshock

Por todos era sabido que el proyecto de la película sobre Bioshock no terminaba de cuajar. Ante la incertidumbre generada por el conflicto de intereses, Ken Levine ha decidido cancelar el film.

Interesante (y triste) noticia la que nos llega hoy para el mundo de los videojuegos, aunque algo común en el mundo del cine, y es que el renombrado creativo Ken Levine decide no seguir con el proyecto de llevar Bioshock a la gran pantalla. Tras los muchos baches, desacuerdos presupuestarios y cambios en la dirección del largometraje, el padre de la querida franquicia y del cercano Bioshock Infinite hace un repaso por el panorama en torno a la producción y nos cuenta el porqué de su decidión.

“Había un acuerdo inicial entre Universal y el cineasta Gore Verbinski” comentó Levine. “Mi teoría es que a pesar del entusiasmo de Gore en el proyecto y su idea de hacer de la película una simbiosis entre sangre y horror parece que, tras el fiasco de Watchmen, la productora no estaban por la labor de gastarse 200 millones de dólares (en Bioshock)”.

Continuando con rotunda sinceridad, Levine añadió: “Entonces le propusieron a Gore la posibilidad de hacer la película por 80 millones, y desde entonces no quiso saber nada del asunto así que buscaron otro director, Juan Carlos Fresnadillo, el cual más adelante también abandonó el proyecto. Llegados a ese punto hablé con Take Two y me dijeron ‘¿Quieres matarla?, mátala’, y así lo hice”

“Era una situación extraña para mí, había sido guionista y encontrarme con que aquello en lo que tanto había trabajado iba a morir, no era nada cómodo, así que pensé que no necesitaba complicarme con ésto, con Bioshock hice lo que dictaminaba mi criterio y en esta ocasión no iba a ser diferente” concluyó Ken Levine.

¿Ha sido la decisión correcta? Puede que la decisión de Levine no os guste a todos, pero rompe con el tópico de que las películas de videojuegos sólo se hacen para sacar dinero a los fans y no porque verdaderamente se quiera continuar, en algunos casos, con la calidad que tiene el título original. Desde el primer momento, el sensato diseñador tenía claro que la película de Bioshock sólo sería una realidad si podría compaginar a la perfección con el videojuego, ya fuera apoyando a su trasfondo o sirviendo de introducción a nuevos fans.

Así que esta vez nos quedaremos con la intriga sobre cómo hubiese sido el largometraje de este videojuego, que sin duda ostenta un potencial inmenso, mientras esperaremos a Bioshock Infinite, secuela que deseamos con impaciencia.