Kinect se venderá por encima de coste

Don Matrick, vicepresidente de la división de entretenimiento interactivo de Microsoft, ha declarado a The New York Times que no planean vender Kinect por debajo del coste de producción, a diferencia de otros productos del mundo de los videojuegos.

El método Gillette, conocido por vender las maquinillas de afeitar por debajo de su coste y los recambios con precios muy inflados, es algo habitual desde que Nintendo lo aplicó a los videojuegos. Sin embargo, a pesar de haber invertido varios cientos de millones de dólares en el desarrollo de Kinect, en Microsoft quieren recuperar parte de la inversión junto con cada unidad vendida.

Esta postura parece explicar que no se hayan hecho realidad los rumores tempranos, que apuntaban a un precio de 49$ junto a un disco de demos y alguna oferta en Xbox Live. Una idea que parece totalmente desechada y que se ha transformado en un precio aproximado a 149 euros por unidad de Kinect.

Recordemos que el nuevo sistema de Microsoft para Xbox 360 se compone de un hardware que incluye varias cámaras, incluidas las que registran objetos en ausencia de luz, así como micrófonos que permiten localizar el origen de los sonidos y otras tecnologías exclusivas de Kinect. Todo ello, junto a un software innovador y que, en conjunto, está previsto que llegue a diversos campos, no sólo a los videojuegos.

Dicho esto, parece poco lógico que Microsoft intente recuperar la inversión desde un principio, con cada unidad de Kinect vendida, cuando sus planes parecen ser a medio y largo plazo. La idea de compensar la inversión inicial, cuyo primer prototipo se estima que costó unos 30.000 dólares, con royalties procedentes de accesorios y videojuegos se nos torna más apropiada. ¿Pero qué sabemos nosotros de macroeconomía y diversión en familia? Quizá, las reservas y previsiones de Kinect para el primer mes a la venta hayan hecho que la idea parezca más que brillante en un mercado tan efímero como el de los videojuegos.