La lápida de Pokémon en el cementerio de Lund, Suecia

El cementerio de Lund, Suecia, acoge una lápida que representa a un niño jugando a Pokémon en su Game Boy Advance SP. El mejor homenaje póstumo que se puede hacer a un auténtico Maestro Pokémon.

Hoy os queremos hacer llegar una historia que se aleja bastante de nuestra línea habitual de noticias, pero que nos ha llamado mucho la atención por su enorme carga emotiva y, sobre todo, por lo bien que refleja la tremenda importancia que han adquirido los videojuegos en la vida de algunas personas... y, como estáis a punto de comprobar, también en su muerte.

Y es que durante una visita al cementerio de la ciudad sueca de Lund, a un hombre le llamó poderosamente la atención una atípica lápida, que mostraba a un niño observando atentamente un pequeño objeto que sostenía entre sus manos.

 

 

Al acercarse un poco más, el hombre descubrió que lo que el niño miraba con atención era -ni más ni menos- que una Game Boy Advance SP, la consola portátil de Nintendo que lanzó en 2003.

Sorprendido ante su 'descubrimiento', el atónito visitante se acercó aún más y comprobó que el juego al que el niño de la lápida estaba jugando era Pokémon, y que el personaje que le acompañaba en ese momento era Graveler.

 

Tras su hallazgo, el hombre intentó -sin mucho éxito- conocer todos los detalles de la historia que rodeaba a la lápida, aunque sí que pudo descubrir que pertenece a un pequeño que falleció a los 5 añós, y al que sus padres quisieron inmortalizar haciendo la actividad que más feliz le hacía en el mundo: jugar a Pokémon con su Game Boy Advance SP. Triste, pero bonita historia ¿No os parece?