Ley del Cine: aprobada la reforma que cambia la concesión de subvenciones y anula ventanas de exhibición

La Ley del Cine española fue modificada ayer tarde con la aprobación de una reforma que modifica sustancialmente la producción y exhibición de nuestras películas.

La Ley del Cine sufre importantes cambios, tal y como anunció ayer la vicepresidenta del gobierno Soraya Sáenz de Santamaría tras la aprobación en el Consejo de Ministros de su reforma.

El primer punto que camba es el de la concesión de las ayudas públicas para la producción de cine español. A partir de la entrada en vigor de la ley, se otorgarán a priori en lugar de concederse después del estreno en función de la recaudación como venía regulando la normativa. 

Esto significa endurece la lucha contra el fraude ya que no se inflarán los presupuestos y los productores contarán con la ayuda pudiendo evitar en algunos casos pedir préstamos bancarios que podrían tener difiultades para reembolsar de no conseguir dicha subvención (por no hablar de los intereses que se ahorrarán). Eso sí, el importe se las ayudas se reduce significativamente de 1,5 a 1,3 millones de euros, la medida más impopular entre los productors por razones obvias.

Otro de los puntos a destacar en la reforma de la Ley del Cine es la desaparición de las ventanas de exhibición. Hasta ahora las películas que se benieficiaban de ayudas públicas tenían que esperar tres meses tras el estreno en salas comerciales para poder pasar a la explotación comercial en formato televisivo, doméstico o de vídeo bajo demanda. Este corsé se elimina, permitiendo que las películas que obtengan subvenciones puedan entrar al circuito de venta o alquiler tan pronto como se desee.

Esta cuestión es de gran calado si tenemos en cuenta que la mayoría de las producciones acataban estos tres meses de espera aunque no estuviera estrictamente regulado por ley para aquellas que no contaran con financiación del Estado, ya que se pensaba que ayudaba a proteger los intereses de los exhibidores. Sin embargo, el sistema de ventanas creaba otros problemas que afectaban directamente a la piratería: los portales legales de consumo de cine estaban "obligados" a retrasar los estrenos dándole tres meses de ventaja a los ilegales, así que podría interpretarse como una medida de presión para poder competir contra ellos. 

Fuente: El Mundo