Medal of Honor se va a la guerra moderna

Es de todos sabido que muchos de los componentes de Infinity Ward, responsables de los Call of Duty de toda la vida, provienen de una escisión que se produjo hace algunos años tras el exitoso lanzamiento a finales de 2002 de Medal of Honor Allied Assault para PC. Aquel juegazo que recreaba como ninguno el desembarco de Normandía con un realismo que tiraba para atrás.

Pues bien, años después de ese acontecimiento, Electronic Arts ha decidido seguir los pasos de sus antiguos compañeros de batalla y da un giro, ¿inesperado?, a su saga de guerra más emblemática. Por vez primera, las medallas de honor se olvidan de la Segunda Guerra Mundial y miran al presente, a los enfrentamientos modernos, al terrorismo internacional, a los escenarios de conflicto más calientes de Oriente Medio, Asia y África, y a los ejércitos con el armamento más destructivo de la historia.

Precisamente, los soldados de este nuevo Medal of Honor prometen un combate menos espectacular, más estratégico, con efectivos que se camuflan con el entorno para golpear con mayor efectividad en objetivos mucho más concretos e importantes. Son los llamados Tier-1, la fuerza de élite que podremos disfrutar a finales de este año en esta nueva entrega de la legendaria saga de Electronic Arts.