Molyneux se echa a llorar en una entrevista

El diseñador británico Peter Molyneux se desmorona en una entrevista, en la que reconoce sus errores al hablar demasiado.

La de vueltas que da la vida en torno a Peter Molyneux y su parpadeante carrera, pero aun así brillante, en el mundo del videojuego. En sus inicios fue considerado un genio al ser el creador del género en el que nos convertimos en Dios con títulos como Populous o Black and White, para posteriormente pasar a ser visto como un visionario que promete demasiado, habla todavía más y que luego no cumple ni con la mitad de las expectativas formadas. La princial culpa de ello la tiene la saga Fable.

En estos momentos, tras dejar Lionhead y fundar su propia empresa, 22 Cans, podría decirse que la opinión popular es que Sir Peter Molyneux vende humo. Y es que más que juegos, los proyectos que su nuevo estudio tiene en marcha serán experimentos, definición en la que cuadra perfectamente el reciente Curiosity What's Inside the Cube, tal y como ya os contamos en su análisis.

La última noticia que ha protagonizado el diseñador inglés ha sido el paso al crowdfunding de su próximo proyecto, Godus, que pretende reinventar el god game tal y como lo conocemos, pero con las herramientas actuales, reafirmando así que Populous sigue dando vueltas por su cabeza. En una entrevista realizada a Rock, Paper, Shotgun hablando del tema, Molyneux no ha podido aguantarse más y se ha echado a llorar.

Los motivos son bastante simples: se arrepiente de haber dicho muchas cosas que no deberían haber salido de su boca, por lo que no le extraña lo más mínimo que la gente, a estas alturas, no le crea. Considera que aunque juró no hacer promesas imposibles o exageradas en 22 Cans, parece ser que no lo ha conseguido del todo. Hay viejas costumbres que no se pierden nunca, ¿no creéis?

Las declaraciones se han girado hacia una faceta más dramática cuando Molyneux ha vuelto al tema de desarrollar su último juego, tema sobre el que ya se pronunció hace algunas semanas. En sus propias palabras, cree que hará juegos hasta el último día de su vida, más que nada porque está quemándola de tal forma que piensa que no va a vivir mucho más. ¿Existe algo que no sepamos al respecto de su estado de salud? Si es así, tarde o temprando lo descubriremos, aunque cruzamos los dedos para que se mantenga sano dentro de lo que cabe.

Un tanto preocupante, y no sabemos hasta qué punto teatral, se muestra el estado de una de las caras más queridas y conocidas, pese a todo, de la industria del videojuego. Esperamos que el Kickstarter de Godus marche hacia adelante y 22 Cans pueda financiar sin problemas el desarrollo de su segundo título, a ver si recupera su siempre presente sonrisa. Y, por supuesto, ¡que viva muchos años más, faltaría más!