La muerte del Capitán América - Review del cómic

La muerte del Capitán América fue un hecho cataclísmico para Marvel tras Civil War. En la siguiente review analizamos el volumen con los números de cómic esta etapa de Ed Brubaker y Steve Epting.

La muerte del Capitán América cambió y conmocionó todo en Marvel tras Civil War. Pronto supimos que el Capitán América había perdido el conflicto, o mejor dicho, se había rendido, cuando sus valores fueron rechazados por una población asustada, que prefirió ceder las libertades en beneficio del control gubernamental, representado por Iron Man. Pero mucho más grave fue el hecho de que éste muriera a la puerta del juzgado, antes de que el Gobierno de EEUU dictase sentencia a través de su sistema judicial, pues ésto dejaba un enorme vacío. ¿Quién portaría el escudo, siendo el nuevo adalid de la libertad? 

Los lectores, en su día, tuvieron que esperar varios meses para conocer la respuesta a esta cuestión. Los que hoy, diez años después, llegamos de nuevas o regresamos a esta historia, no tendremos que esperar tanto, gracias a la reedición de Panini de toda esta etapa que supuso el reemplazo de Bucky "Soldado de Invierno" como Capitán América. Pues, como ya sabéis, tiempo después tanto Steve no solo regresaría para retomar el manto de Capitán América con Miedo Encarnado, sino que incluso tras su posterior retiro y reemplazo como Sam Wilson, el tipo ha regresado para vestir su uniforme como Capi, aunque con una revelación que no ha molado nada.

¿Pero a dónde ibamos? Ah, sí. Este cómic que nos ocupa narra la muerte de Steve y el proceso de sustitución para un nuevo Capitán América, mostrándonos la llegada del así conocido entre los fans como "Capi Bucky", que suponía un ligero cambio en las reglas de juego. No se trataba de "otro tío vistiendo el traje del Capi", sino de un Capitán América completamente nuevo, con su propios trasfondos, fortalezas y flaquezas. 

El Capitán América ha muerto... ¡Larga vida al Capitán América!

O "a Rey muerto, rey puesto". Aunque el título del cómic que hoy nos ocupa deberia ser tomado como un spoiler con patas, La muerte del Capitán América realmente no hace honor a su nombre. Debería llamarse La muerte y el renacimiento del Capitán América. Y es que aunque esto es muy distinto a La Muerte de Superman (aquí el Capi estaba "oficialmente muerto" hasta que luego dieron un giro bastante raro para traerle de vuelta), realmente podríamos decir que es la muerte de un Capi y al ascenso de uno nuevo.

Porque, no nos engañemos, el Capitán América está muerto nada más pasar la décima parte de las páginas del tomo, el resto de episodios son hechos derivados de esta muerte, los cuales confluyen en la decisión de que Bucky se convierta en el nuevo Capitán América, erigiéndose como un sustituto para el símbolo caído. Y precisamente, esta es la gracia de la historia, la ausencia de Steve Rogers y cómo todos sus amigos han de lidiar con su pérdida. Cómo Sam Wilson "El Halcón", Tony Stark "Iron Man", Sharon Carter "Agente 13" e, incluso la Viuda Negra y Soldado de Invierno han de ingeniárselas para detener a Cráneo Rojo, cuando éste ha puesto ya en marcha un maquiavélico plan para hundir EEUU desde dentro. Sí, incluso ocho años antes de Donald Trump. ¿Qué os pensabái, que que no sabemos que lo estabáis pensando?

Y es que, uno de los atractivos principales de esta saga es precisamente la respuesta a este vacío: La llegada de este nuevo Capitán América que es Bucky, no un "nuevo Steve". NO tiene el suero del supersoldado, NO ha sido nunca un líder, NO ha luchado nunca con escudo y desde luego NO tiene problemas para empuñar una pìstola. ¿Entonces cómo diablos se las apaña para reemplazarle y que la gente le acepte como nuevo símbolo de EEUU? Esa misma es la gracia del asunto. Usando jerga de MMORPG, imaginad cómo se las apañaría un Full DPS (Pícaro, para más señas) teniendo que reemplazar al líder del grupo, que es un Tanque (Paladín con escudo, si nos ponemos exquisitos). Pues eso mismo: ¿Cómo?

Entre algunos de estos cambios, además, veréis que no solo se encuentra el cambio de rol, simbología implícita y tácticas del nuevo Capitán América, sino también un nuevo traje, que por cierto ideó en principio el mismísimo Alex Ross (Marvels) con posteriores retoques de otros autores. Este traje, también será una de las claves del "Capitán América del Siglo XXI", que trata de recuperar elementos del original (como poner el viejo escudo original en el pecho) y a su vez dotarle de una identidad propia, respetando colores e iconografía. Pero, ojo, el traje no solo se queda en los colores, también tiene algunas mejoras para paliar la ausencia de suero en este nuevo Capitán América.

Por otro lado, una de las virtudes de la historia es la misma ausencia de Steve y demostrar que el Universo Marvel sigue adelante sin él. Que, aunque es uno de los personajes más queridos y emblemáticos, todo cambia, pero todo sigue igual. Los villanos no dejan de hacer maldades, ni los héroes dejan de intentar salvar el mundo. 

Brubaker + Epting = Apuesta Segura

El presente volumen cierra lo que podríamos considerar una trilogía de tomos iniciada con Soldado de Invierno y continuada con Capitán América Civil War. Dicho de otro modo, con el cómic que tenemos entre manos cerramos una de las apuestas más arriesgadas de Brubaker, quien tomó decisiones que suelen ser las que cabrean a los fans y que, sin embargo, demostraron no solo ser geniales sino también bien ejecutadas. Esto es: retconear a un personaje y decir que no estaba muerto (Bucky), matar al héroe titular de la colección (Steve Rogers) y sustituirle por el "ayudante" resucitado. Esta fórmula, que en manos de otro guionista menos lúcido hubiera sido un suicidio editorial, sin embargo demostró que Brubaker era capaz de regenerar al personaje, actualizarlo en el siglo XXI y no hacerle perder el lustre. ¡Todavía más! Logró que el público retomara su interés por un personaje que antes de Vengadores Desunidos y tras el 11-S había perdido encanto y calidad como héroe. 

De hecho, el único pecado de esta etapa, con Brubaker al frente es precisamente que sirvió de predecente para que Marvel se malacostumbrara a darle luz verde a estos radicales retcones en manos de guionistas con mucho menos talento y visión a largo plazo (Nick Spencer, tjo-tjo-tjo). Sin embargo, es un precio pequeño a pagar ante la joya que tenemos ante manos. Y es que no es el típico cómic de "superhéroes". Lo de los súpers es la excusa argumental de Brubaker para culminar su historia de superespías, con intrigas políticas de fondo.  Aunque tenemos tíos con disfraces, la política y la economía están a la orden del día. Incluso se llega a tocar el tema de la Crisis Económica, ligándola de hecho a parte de las conjuras de Cráneo, al tiempo que se cuestiona el buen funcionamiento de las Cámaras de EEUU. 

Por otro lado, todo este discuro no sería lo mismo sin Steve Epting, que encabeza un nutrido grupo de dibujantes, coloristas entintadores. El nivel visual del cómic es realmente asombroso. Los que busquéis un cómic con un aspecto realista, disfrutaréis entonces mucho con la lectura de este cómic, que es un claro exponente de la línea de dibujo "realista" que se impuso en la pasada década, siendo una de sus mejores muestras, ya que combina este aspecto que bien podría haber sido sacado de una película, con las convenciones propias del cómic de superhéroes.

Concluyendo. Comprarlo y completar la trilogía inicial del Capitán América de Ed Brubaker (Regreso de Bucky, Capi y Bucky durante Civil War y Nuevo Capitán América) es un acierto, ya que los tres tomos pueden leerse como si formaran una única historia cerrada, por mucho que sean recopilatorios de una serie abierta. Si os animáis a ello, os decimos que esta reedición de La muerte del Capitán América, que contiene Civil War: The Confession y  Captain America v5, 25-42 USA, puede encontrarse en tiendas on-line, librerías especializadas y grandes superficies a un precio de 39,95 euros.