La muerte de las estrellas del wrestling

La muerte de El último Guerrero en 2014, y la de la luchadora de wrestling Chyna el día de ayer (además de otras estrellas de la WWE -antes WWF- como André el Gigante, nos lleva a reflexionar sobre los juegos en que aparecieron, y su papel de estrellas.  

Formo parte de una generación que dedicaba los sábados por la mañana a ver pressing catch en Telecinco. Por aquel entonces, así es cómo se llamaba la lucha libre espectáculo en nuestro país, y cada uno de nosotros tenía su favorito. La mayoría, todo hay que decirlo, seguíamos a Hulk Hogan o al Último Guerrero, pero también los había que tenían predilección por Jake "the Snake" Roberts, el hombre del millón de dólares, Terremoto Earthquake o El marinero tarugo. Benditas traducciones "libres" de Héctor del Mar (quien, por cierto, sigue haciendo un estupendo trabajo con Fernando Costilla en la retransmisión de la WWE en NEOX).

La locura de la lucha libre fue tal, que recuerdo colas para jugar a las recreativas de WWF Wrestlemania o WWF Superstars (y esperar con emoción el lanzamiento del juego de Acclaim para Super Nintendo, con personajes digitalizados). No eran más que "machacabotones" pero aquellos juegos de lucha libre nos permitían emular los combates más bestias -hasta el Royal Rumble- sin pone en peligro los muebles de la casa. El "pressing catch" pegó con tanta fuerza en nuestro país, que no tardaron en llegar las figuras de acción, e incluso la retransmisión de ligas menores (por no olvidar la lucha libre femenina de "Las chicas con las chicas" que se emitía antes de la WWF). 

No sé si crecimos, se perdieron los derechos de emisión o, simplemente, este deporte perdió gancho, pero el caso es que pasamos unos años en que ni nos acordamos del Sargento Slaughter, Los malditos o Macho Man. Hasta que, tristemente, hemos vuelto a saber de nuestros luchadores favoritos por sus muertes. Todos ellos muy jóvenes. Ya en 1993 nos despedimos de André el Gigante (su combate con Hulk Hogan fue legendario) al que también habíamos visto en La princesa prometida. Tenía 46 años. En 2014, el campeonísimo El Último Guerrero, se despedía de nosotros, después de haber hecho un inesperado regreso para promocionar el juego de 2K, WWE 2K14 y tras haber aparecido en RAW justo el día antes de morir, con 54 años.

Y hoy nos hacemos eco de la pérdida de Chyna, Joanie Laurer, con 45 años (a la que pudimos controlar en los Smackdown desarrollados por THQ). Los dos primeros fallecieron por ataques cardiacos (André, al acudir al funeral de su padre, y Ultimate Warrior, tras aparecer de nuevo en el escenario). Y el caso de la luchadora es aún más triste, ya que todo indica a que ha podido ser la medicación que tomaba para tratar sus problemas de ansiedad. Esta disciplina deportiva ha perdido a muchas més estrellas. Earthquake con 43 años, Eddie Guerrero con 38, Roddy Piper, Randy Savage, Bigboss Man (el poli loco), Mr Perfecto, British Bulldog, Rick Rude..

Es verdad que llegan nuevas estrellas a cubrir el hueco que dejaron estos luchadores (Triple H está a punto de combatir en España, y hace nada vimos a Roman Reigns o la familia Wyatt entre otros). Pero, creo que hoy lo que se impone es volver a poner WWE en nuestra consola, y disfrutar con esas leyendas que se han colado en el catálogo de los últimos juegos, y que nos hacen viajar en el tiempo a golpe de súplex, piquete de ojos y "sillita eléctrica".