El mundo de Watch Dogs iba a ser para un nuevo Driver

¿Qué fue primero, el mundo de Watch Dogs o la idea de un sandbox en el que todos los aparatos estuviesen controlados por una red tecnológica? Seguid leyendo si queréis salir de dudas...

Según nos cuenta la web americana de IGN, el vigilado mundo donde vive Aiden Pearce en principio se concibió para alojar un juego de coches, probablemente uno que continuase con la saga Driver. Finalmente, Ubisoft prefirió utilizar su idea y el mundo que habían creado para utilizarlo en otro juego, un sandbox al que llamarían Watch Dogs. Uno de los títulos más esperados del próximo 2014.

Laurent Detoc, presidente de Ubisoft de Norte América que hace un par de días comentó la necesidad de retrasar Watch Dogs, ha comentado que ellos trabajaban en un "entorno para un juego de coches" y además "tenían la licencia de Driver", una de las sagas de velocidad que más fama consiguieron en los tiempos de PSX gracias a dos primeras entregas de una calidad soberbia para los tiempos que corrían. Una saga que quizá no ha envejecido tan bien como se hubiese esperado. "Hace años pensamos en que no era la manera en la que queríamos abordar el proyecto y cancelamos el proyecto del juego de conducción".

Watch Dogs se convirtió en uno de esos proyectos accidentales que surgen de una idea descartada de un proyecto anterior, algo que en el futuro quizá funcione mejor que lo que Ubisoft pensó inicialmente. De todas formas, Watch Dogs mantendrá la velocidad en su planteamiento y podremos manejar muchos vehículos o enfrentarnos a situaciones difíciles mientras nos persiguen los coches de policía, algo que ya teníamos muy presente en la saga Driver.