Natalie Portman no quería salir en Thor 2

Natalie Portman podría haber estado negociando su salida de la franquicia Thor según medios estadounidenses. Esta noticia llega poco despues de saberse que Hugo Weaving no quiere hacer de Cráneo Rojo en el Capitán América 2. 

Ya se oían campanas desde que Natalie Portman hizo público su descontento con la Marvel cuando que la compañía rechazó su propuesta para poner a la directora Patty Jenkins al frente de Thor 2. Pero ahora es oficial: Natalie Portman podría haberse convertido en una verdadera diosa de la tormenta y estar soltando rayos y truenos contra la productora. 

Según varios medios norteamericanos, la actriz habría intentado mil maneras de salirse de la franquicia, incluso presentando sustitutas que hicieran su papel para las próximas películas. Pero al parecer la Marvel no ha dado su brazo a torcer y Portman, tendrá que ceder y aguantar el tipo hasta la tercera parte de Thor.

La actriz, que ha rodado de "hitos cinematográficos" como Caballeros, Princesas y Otras Bestias o Sin Compromiso (vaaaale, Cisne Negro o León, el profesional estaban muy bien) tendrá que acatar el contrato que firmó y hacer de Jane Foster durante las tres películas planeadas. Aunque no estará obligada a realizar cameos ni en los Vengadores ni en ningún otro tipo de spin-off, para su alivio.

El club de los rebotados.

Pero Natalie no es la única que está un poco molesta con la Marvel. TG Daily publicaba el pasado fin de semana una noticia en la que se anunciaba que Hugo Weaving no quería tampoco volver en la secuela de El Capitán América; a pesar de que su contrato diga lo contrario. Ahora bien, las apetencias de Weaving, más que a una pataleta, se deben a una insatisfacción artística, ya que no se siente inclinado a retomar el personaje.

Hugo Weaving en Hobby Consolas.com

Sin embargo, ni Weaving ni Portman son casos aislados. Ambos están ya dentro de un club de actores que no pretenden volver a una película de Marvel ni a rastras: Mickey Rourke, Edward Norton o Terrence Howard, parecen no ser ya unos incomprendidos, ni tampoco divos pagados de sí mismos por negarse a hacer ni una película más de superhéroes. Ya que ahora el club de los actores rebotados cuenta con dos superestrellas. La pregunta que queda hacerse pues es, ¿formarán entre ellos un nuevo supergrupo para luchar contra la tiranía del cine?