Nintendo apuesta a medias por lo digital

La gran N se mete de cabeza en la guerra que protagonizan el mercado físico y el digital, apostando por ambos en la nueva generación.

A estas alturas de la generación ya ha quedado claro que el futuro de los videojuegos pasa por la adaptación del sistema tradicional a la distribución digital. Nintendo no se ha quedado de brazos cruzados y, para bien y para mal, se ha posicionado justo en el punto intermedio en la guerra que protagonizan el anteriormente mecionado formato y la distribución física de toda la vida.

Sólo hay que fijarse en el éxito de la plataforma de distribución digital de Valve, Steam, para percatarse de todas las bondades que este sistema posee. Copias digitales que no sufren el paso del tiempo en sus 'carnes', sin ocupar espacio físicamente en nuestras estanterías, que podemos descargar siempre que queramos y a un precio reducido respecto a la versión física debido al ahorro lógico que esta distribución conlleva.

La lista de 'pros' es extensa, sin duda, así como también puede serlo la de 'contras', dependiendo del punto de vista del jugador. ¿Y es que a quién no le gusta tener físicamente los juegos que compra? El coleccionismo y el mercado de segunda mano probablemente son los mayores enemigos de la distribución digital, que aun así es capaz de ir ganando terreno lenta pero incansablemente.

Volviendo al tema que nos traíamos entre manos, Nintendo ha decidido anclarse en un punto intermedio entre ambos mercados en lo que a distribución de los títulos de Nintendo 3DS y Wii U se refiere. Los juegos de ambas plataformas se distribuirán de las dos maneras, pero la sorpresa reside en que el juego de turno compartirá el precio en las dos versiones, en palabras de Satoru Iwata.

El juego en ambos casos será el mismo, pero hay que tener en cuenta que una de las ventajas de la distribución digital es el ahorro de costes que supone respecto a la venta física, por lo que es probable que a nadie le haya hecho gracia que Nintendo no abra los ojos en este aspecto. ¿Acaso tendrían Steam o GOG el éxito que tienen si compartieran los precios con las copias físicas?

Una de cal y una de arena, ya que es una buena noticia que Nintendo apoye y se interese un poco más en el mercado digital, pero no a todo el mundo le gustará las condiciones que el gigante nipón impone por el momento. ¿Vosotros qué pensáis? ¿Apoyáis la distribución digital o preferís tener en vuestras manos los juegos que compráis?