A Nintendo no le preocupa la segunda mano

Nintendo no va a luchar contra el mercado de segunda mano con restricciones en sus consolas y juegos, sino desarrollando títulos que nadie quiera vender.

Tarde o temprano, las polémicas sobre la segunda mano, la conexión permanente y demás restricciones que rodean las últimas noticias de PlayStation 4 y Xbox One tenían que llegar de una forma u otra al tejado de Nintendo. Reggie Fils-Aime, presidente de Nintendo América, ha tenido la oportunidad en una entrevista al medio Polygon de dar su opinión (y por ende, la de la compañía) al respecto del delicado tema de la segunda mano del que tanto se mofó Sony en su conferencia del E3 2013.

Para poneros en situación, Xbox One requerirá que nos conectemos una vez cada 24 horas como mínimo para funcionar, además de limitar la segunda mano. Microsoft ha reculado durante las últimas semanas en varias ocasiones con algunas de estas medidas, hasta llegar a la última versión de la misma: podremos compartir nuestros juegos con hasta diez amigos, hasta nuevo aviso.

Dada la situación, no era extraño pensar que la atemporal Nintendo también podría llegar a caer al lado oscuro y dejarse tentar por alguna restricción similar de cara al futuro de Wii U y Nintendo 3DS. Nada más lejos de la realidad, ya que en palabras del siempre sonriente Reggie, Nintendo no va a atentar en ningún momento contra el mercado de segunda mano. De hecho, considera que si alguna compañía tiene miedo de dicho mercado, debería preocuparse de hacer mejores juegos para que la gente no quiera venderlos.

Según Reggie, ahí radica una de las claves de los juegos de Nintendo. Comprende que los juegos usados son una moneda de cambio de muchas personas (compras un juego, te lo pasas, lo vendes y compras el siguiente más barato), pero el objetivo de cualquier compañía debería ser desarrollar juegos de los que nadie quisiera deshacerse, poniendo como ejemplo sagas como Mario Kart, Smash Bros. y Pikmin.

¿Qué os parece a vosotros? Sin duda, la política de desarrollar juegos buenos para que nadie quiera venderlos, más que una forma de combatir el mercado de segunda mano es la mejor estrategia, tanto a corto como a largo plazo, que se puede llevar a cabo en esta industria, ¿no creéis?