Noruega retira del mercado varios juegos

De desgracias está lleno el mundo y parece que echarle la culpa a los juegos es una forma rápida y sencilla de darse fama o contentar a la opinión pública. Pongámonos en situación. Hace una semana 77 personas fueron asesinadas en una serie de atentados llevados a cabo en Utoya y Oslo, Noruega. En estos momentos, el principal sospechoso es un hombre fuertemente armado y que no andaba bien de la cabeza, dato evidente y que se desprende de la opinión de expertos de todo tipo.

La polémica ha estallado en cuanto se ha encontrado un escrito del terrorista, en el que estallaba en elogios hacia Call of Duty Modern Warfare 2, por ser lo más próximo a la realidad que se puede encontrar en el terreno militar y considerándolo más que un juego, un entrenamiento. En el manifiesto también se mencionan otros juegos como World of Warcraft, al que le unía una fuerte adicción.

¿El resultado? Aparte de la obvia desgracia, dos de las mayores cadenas de videojuegos en Noruega, Coop Norway y Platekompaniet, han decidido retirar de la circulación de forma temporal una serie de títulos, que son:

  • Call of Duty Modern Warfare
  • Call of Duty World at War
  • Call of Duty Modern Warfare 2
  • Call of Duty Black Ops
  • Homefront
  • World of Warcraft
  • Conter-Strike Source
  • Sniper Ghost Warrior

¿Sirve de algo esta iniciativa? Sí, para culpar injustamente al sector de los videojuegos de los actos de un hombre que estaba claramente desequilibrado y manchar la ya de por sí cuestionada imagen del sector que, poco a poco, estaba siendo aceptada por todos los públicos gracias al 'casualismo' de la actual generación. Otras cadenas como Spaceworld piensan en algo similar y se han negado a retirar dichos juegos del mercado, alegando que no se puede demostrar que sean los causantes directos de la desgracia ni de los actos del terroristas.

Obviamente, los medios radiofónicos y televisivos de muchos países han tardado poco tiempo en poblarse de expertos en la materia, psicólogos y sociólogos en muchos casos, que han visto la oportunidad de vincular dos temas con un claro carácter mediático. Las consecuencias de esto, están a la vista.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Estamos ante otro caso que se hará tristemente famoso a costa de los videojuegos y, de esta forma, se taparán otras deficiencias de nuestra sociedad que seguramente pasen desapercibidas ante el empuje de las modas?