Nuevas imágenes de Final Fantasy Explorers

Final Fantasy Explorers es la apuesta por el multijugador de Square Enix para Nintendo 3DS, un action RPG que parece beber de la rama Crystal Chronicles y que ofrecerá cientos de horas de juego.

Square Enix no dio demasiadas señales de vida durante el E3 2014, y menos aún en lo que respecta a sus sagas más emblemáticas. Tuvimos que mirar fuera de la feria para conocer Final Fantasy Explorers, un título exclusivo de Nintendo 3DS que perfectamente podría haber aparecido en el Nintendo E3 2014 Direct o haberse presentado en algún tráiler independiente en pleno sarao.

Final Fantasy Explorers nos ofrece revivir las experiencias de la rama Crystal Chronicles en un título orientado al multijugador, permitiendo hasta a cuatro jugadores compartir partida. Parece que tendremos que ir completando misiones, antes de las cuales podremos reclutar amigos y preparar a nuestro personaje, escogiendo el rol más adecuado para cada situación. Podremos tener ciertas habilidades asignadas al personaje y amaestrar a los enemigos derrotados en batalla para que nos acompañen en las posteriores aventuras.

En lo que respecta a los roles, de momento se conocen cuatro con cierto detalle: caballero (equilibrio ofensivo y defensivo), monje (ataque letal pero baja defensa), mago negro (poderosos ataques mágicos y baja defensa) y mago blanco (uso de magias curativas para regenerar a sus compañeros). Sus características son tan clásicas como su propia naturaleza, pero aun así necesarias. También se ha confirmado la presencia del caballero del dragón, mago rojo, mago del tiempo, ninja, paladín y bardo. Ya veremos qué otros diez trabajos podremos desbloquear y qué características tiene cada uno de ellos.

De momento, Final Fantasy Explorers no tiene fecha de lanzamiento ni en Japón, aunque se perfila una posible llegada a occidente. Crucemos los dedos y esperemos tener más noticias pronto. Hasta entonces, os dejamos con una pequeña galería de imágenes, que recoge las vistas en los scans de diferentes revistas niponas y nos permite intuir que, argumentalmente, los cristales volverán a ser la piedra angular de la historia.