Overclock del Intel i9 por encima de 6GHz con nitrógeno líquido

overclock i9

Las barreras están para saltárselas y los límites de los componentes electrónicos, también. El overclock, llevar por encima de sus posibilidades ciertos componentes del mundo de la electrónica, es una práctica muy habitual entre los jugones, quienes buscan exprimir al máximo esos componentes por los que han pagado un dineral y que, aunque vienen algo limitados de fábrica, pueden dar más rendimiento.

Eso sí, para hacer overclock se necesita energía y, por tanto, los componentes se calientan más. Las memorias, las gráficas y los procesadores son componentes destinados al overclock. De hecho, ya hay programas nativos de algunos fabricantes que nos invitan a 'llevar los componentes por encima del límite marcado, siempre y cuando tengamos una buena disipación del calor. Sin un buen sistema de refrigeración, lo que ''oceemos'', morirá tarde o temprano. Así de simple. El protagonista de nuestra historia ha ido un paso más allá, como os contaremos a continuación.

Y es que, como podemos leer en PC Gamer, un usuario ha llevado el novísimo Intel Core i9-7900X al límite gracias a un overclock salvaje en el que ha tenido que emplear nitrógeno líquido. El i9-7900X acaba de llegar al mercado y es parte de la nueva flota de procesadores intel Core X-Series, unos procesadores enfocados, sobre todo, al mundo profesional y que deben demostrar qué tal se comportan en videojuegos (no siempre más núcleos equivale a más rendimiento).

Así son los Intel Core i9 X-Series

El autor de la proeza (y el engendro visual que veis encabezando esta entrada) es el ''overclocker'' SOFOS1990. Eso sí, no sólo tendréis que tener nitrógeno líquido para mantener el procesador a -100º, también será necesario gastar un montón de dinero en diferentes componentes. Y es que, para llegar a la ridícula cifra de los 6GHz que ha conseguido SOFOS1990 (el procesador va, de serie, a 3,3GHz y puede llegar, en el mejor de los casos, a los 4,5GHz con Turbo Boost) ha necesitado montar la CPU sobre una placa base Gigabyte X299 AURUS (por encima de los 300€), una memoria RAM G.Skill Trident Z (por encima de los 800€) y el propio procesador, que se va a más de 1.000€.

Este salvaje overclock ha sido posible gracias a una combinación entre una refrigeración extrema, componentes de altísima calidad y un voltaje de 1,6v (una burrada). No intentéis hacerlo en casa.

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