El polémico Adam Orth afirma ser un hombre nuevo

Adam Orth, que se convirtió en el enemigo público número 1 de Internet tras defender de manera no muy acertada la conexión permanente en Xbox One, explica el calvario que vivió tras recibir numerosos insultos y perder su trabajo en Microsoft, aunque ahora afirma que es lo mejor que jamás le ha ocurrido.

Probablemente recordaréis lo que sucedió a principios de abril, cuando Microsoft aún no había anunciado Xbox One pero los rumores sobre su conexión permanente y obligatoria a Internet empezaban a sonar con fuerza. Fue entonces cuando Adam Orth, director creativo de una de las divisiones de Xbox (y que en el pasado trabajó en EA, LucasArts y Sony Santa Monica) provocó un tsunami mediático con una serie de tuits que encendieron la ira e indignación de los usuarios.

"Lo siento, no entiendo todo el drama generado sobre el tener una consola permanentemente conectada. Actualmente todos los aparatos están permanentemente conectados. Asumidlo".

Este primer tuit ya provocó una gran polémica, pero probablemente se hubiera quedado en algo anécdotico si Orth no hubiera seguido dándole vueltas al asunto. Sin embargo, y tras recibir reproches de otros desarrolladores y usuarios que le indicaban la inestabilidad que puede tener Internet en muchos lugares, Orth publicó más tuits en los que afirmaba irónicamente cosas como "a veces la electricidad se corta, así que no compraré una aspiradora" y "la cobertura no es del todo fiable donde vivo, así que no compraré un teléfono móvil". Aunque según afirma ahora Orth, esta conversación sarcástica en Twitter era con un amigo en un tono "normal y natural" para ellos, que fue malinterpretado por el resto de internautas.


Una de las cosas que más indignó a los usuarios fue que, después de que alguien le indicase que Orth siempre había vivido en grandes ciudades con pocos problemas de conexión y que probase a vivir en ciudades más pequeñas, el miembro de Microsoft contestó: "¿por qué demonios viviría yo allí?" Esto fue interpretado por los usuarios de Xbox residentes en ciudades pequeñas como una gran falta de respeto.

Inmediatamente tras estos incendiarios tuits, se alzaron multitud de voces en la red que decían cosas no muy bonitas sobre él y su actitud, pedían su despido de Microsoft e incluso le dedicaban memes que parodiaban sus palabras en Twitter y su manera de defender la conexión permanente a Internet. "Sólo soy un idiota cuando estoy conectado. Y siempre estoy conectado", puede leerse en uno de los memes. "Trabaja para Microsoft. Empleado del mes de Sony", indica otro.

 

Además, Orth llegó a recibir numerosas amenazas por teléfono, e-mail y mensajes en sus distintas redes sociales. Al final, su familia y él tuvieron incluso que mudarse para tratar de huir de todo este huracán y poder sentirse seguros. Cuando le preguntaban si iba a avisar a las autoridades, él a su vez se preguntaba: "¿Y qué hago? ¿Denunciar a todo Internet?"

 

"Había momentos en los que quería golpear a esos animales y humillarlos, hacerles el doble de daño, sobre todo cuando se metían con mi familia. Pero me resistí".

 

Por si fuera poco, Microsoft se apresuró en pedir disculpas por los "comentarios inapropiados" de Orth, y pasados unos días esta persona dejaba de ser parte de la compañía y se quedaba sin trabajo. Poco después Microsoft confirmaba la conexión permanente de Xbox One, aunque finalmente retificaron.

 

Un hombre nuevo

Recientemente, Adam Orth ha hablado en una conferencia titulada "La muchedumbre manda: El destructivo poder de la opinión y la comunidad online", en el evento GDC Next, y ha explicado cómo ha sido su vida en estos últimos meses. "Nunca fue mi intención causar estos problemas", explica ahora Orth. "Simplemente cometí un error. Merecía ser criticado racionalmente, pero eso no es lo que ocurrió. Se convirtió en algo muy grande y doloroso".

 


 

Sin duda, este hombre pasó por el momento más difícil de su vida debido a esta polémica en Twitter. "Apenas dormí durante la mayor parte de la semana en que esto ocurrió. Me sentía como si hubiera destruido mi vida y la de mi familia. Mi familia es lo más importante para mí, y el hecho de haberme colocado a mí mismo en una posición que podría cambiar drásticamente y dañar nuestras vidas era muy difícil de asumir".

 

Adam Orth afirma que se sintió "profundamente humillado" por el revuelo causado en Internet, que sintió emociones tan extrañas que incluso le cuesta describirlas, y que fue "un sentimiento horrible, horrible, que no le desearía a nadie".

 

Pero Orth pronto decidió que no se iba "a dejar llevar por esa peligrosa oscuridad que sientes cuando algo como esto ocurre". Según explica, sus familiares y amigos le ayudaron durante todo este proceso, e incluso también muchos otros miembros de la industria de los videojuegos, que le mostraron su apoyo en aquel difícil momento a pesar de decirle al mismo tiempo que no estaban de acuerdo con sus opiniones sobre la conexión permanente.

 

 

Después de un complicadísimo mes de abril, las cosas mejoraron para él a partir de mayo. "Decidí que no iba a permitir que aquello me definiese, y que no iba a dejar que destruyera mi vida. Empecé a ser creativo y a centrarme en educar a mi hija. Tuve probablemente el mejor verano de mi vida sin hacer nada. Sin trabajar, y sin preocuparme por ello. Entre mayo y septiembre simplemente viví la vida y no me preocupé por lo que había ocurrido".

 

Cambió su dieta, adelgazó y, según él, "básicamente pulsé el botón de reset en mi vida. Cuando me di cuenta de que eso era lo que había que hacerlo, me lancé completamente a ello". Además, asegura que ahora se ha vuelto más paciente y abierto de mente, y que es menos propenso a criticar las cosas antes de conocer la historia completa. "Aprecio cosas que quizás antes no".

 

Es curioso, pero después de todo lo que sufrió debido a sus errores, Adam Orth ahora afirma que aquel incidente es lo mejor que le ha pasado en la vida. "Es difícil para la gente oír eso, porque vieron lo que pasó... Pero, ¿sabes qué? Fue una experiencia increíble que me cambió la vida. No querría volver atrás y ser la persona que era entonces".

 

Orth ahora se ha vuelto indie y ha montado una compañía llamada Three One Zero Games en Santa Monica (California). Además, parece ser que su cuenta de Twitter vuelve a estar abierta públicamente (la hizo privada cuando surgió la polémica en abril). Y por lo visto, esta misma semana se lo estuvo pasando en grande al asistir a un concierto de Nine Inch Nails. Y es de los que sacan fotos con el móvil en los conciertos y las suben a Twitter, como podéis ver:

 


 

Eso sí, parece que Orth sigue defendiendo la opinión que expresó en abril en Twitter, aunque admite que no la expresó de la mejor manera. "Es una conversación que debí haber mantenido con mis amigos y unas cervezas, en lugar de en Twitter".

 

¿Qué os parece todo este asunto? Da mucho que pensar ver cómo las dificultades y los errores contribuyen decisivamente para el desarrollo y evolución mental de una persona, aunque parezca seguir manteniendo (de manera más moderada) sus tan criticadas opiniones. Los seres humanos estamos hechos para caernos, aprender y siempre sacar algo positivo de lo malo. ¿Estáis de acuerdo en que Adam Orth de verdad puede haberse convertido en una mejor persona gracias a todo esto? Y, ¿créeis que todos los "palos" que recibió en su momento en Internet estaban justificados? ¿Es realmente malo que "la muchedumbre mande", o es algo positivo y necesario para la democratización de la sociedad aunque gente como Orth se lleve a veces un mal trago por ello?