ReROLL tendrá casi todo el planeta como escenario

ReROLL es el nombre que recibe el primer juego de PIXYUL, el estudio independiente creado por dos veteranos de Ubisoft y Electronic Arts, Julien Cuny y Louis-Pierre Pharand, responsables de trabajar en sagas como Assassin's Creed y Far Cry, entre otras. Y menuda sorpresa para nuestro PC se esconde tras dicho nombre.

Con ReROLL nos encontramos ante uno de los juegos más ambiciosos que nos podemos echar en cara durante los últimos años. Se trata de un título de aventura y supervivencia en el mundo real. Y con mundo real nos referimos a que el equipo se está dedicando a analizar con drones zonas reales de nuestro planeta para recrearlas milímetro a milímetro en el juego, con el objetivo de abarcar prácticamente toda la tierra. La exploración, como os podréis imaginar, es una de sus piedras angulares.

En la piel de un aventurero que contará con una serie de habilidades específicas y un equipamiento (armas y herramientas) dependiendo de la clase, nuestro objetivo no será otro que el de sobrevivir en un planeta que se está consumiendo poco a poco, con muy pocos supervivientes (y los pocos que hay, posiblemente enemigos), mutantes y animales salvajes hambrientos.

La evolución de nuestro personaje en ReROLL no será demasiado clásica, permitiéndonos mejorar los aspectos del mismo que nos venga en gana, desbloqueando con según qué combinaciones nuevas posibilides. También aspectos como el clima se tratarán en tiempo real, por lo que si en una zona del mundo está lloviendo, la misma zona del mundo creado por PIXYUL así lo mostrará, con todo lo que ello conlleva.

Crear objetos (crafting), explorar zonas del mundo real, luchar con cualquier cosa que tengamos a mano por nuestra vida, montar en vehículos de todo tipo y, en definitiva, sobrevivir de la forma más realista posible es lo que nos propone ReROLL, que en estos momentos está buscando financiación en su página oficial. Podéis ver todos los detalles de la misma aquí. Crucemos los dedos para que llegue a buen puerto (se estima su llegada para 2015), aunque se corra el riesgo de que su ambición termine siendo su principal obstáculo para ello.