Robin Williams ha muerto

El legendario actor Robin Williams ha sido hallado muerto a la edad de 63 años en su domicilio. Por ahora, la causa de la muerte apunta al suicidio. Se nos va así el Peter Pan de Hook o el John Keating de El Club de los Poetas Muertos.

ACTUALIZADO: Se sigue manteniendo la teoría de que el Robin Williams se habría suicidado por asfixia. Este dato está aún por confirmar. El próximo martes se realizará una autopsia para determinar las causas de su muerte. 

TEXTO ORIGINAL: Todos hemos visto alguna vez una película de Robin Williams. Estuvo en Hook, en Good Morning Vietnam, en Jumanji, La señora Doubtfire, El indomable Will Hunting o en, quizá, su película más recordada, El club de los poetas muertos. Demonios, los jugones de todo el planeta le debemos el puntazo de llamar a su hija Zelda Williams (algo que sirvió para verlos juntos en una reciente campaña publicitaria de 3DS.

Este gran actor ha fallecido a los 63 años en su casa de Tiburón, California. Los primeros informes policiales apuntan a que ha sido un suicidio por asfixia. Y es que, como muchos sabréis, este actor ha pasado numerosas rachas de depresiones severas y adicción al alcohol y las drogas (una espiral que comenzó ya en los años 80), por lo que pasó por centros de rehabilitación. Recientemente había tenido alguna recaída, por lo que las primeras teorías sobre su muerte (aún por precisar) apuntan en esa dirección, aunque habrá que ver cuál es la conclusión definitiva de la policía.

Ese es el lado más triste de la historia, pero todos los fans del séptimo arte tenemos que sentirnos agradecidos por el gigantesco legado que deja este actor. Desde finales de los 70 ha estado trabajando en shows de televisión y en el cine tanto como actor "de imagen" como de doblaje (él era el Genio en la versión original de Aladdin, por ejemplo).

Se va el actor con la eterna mirada de niño bueno, de la sonrisa que inspiraba buen rollo. En sus películas proyectaba una cierta imagen de payaso, pero en el buen sentido. Ese que, cual Patch Addams, estaba ahí para hacer más felices a los demás, aunque él, quizá, nunca acabó de serlo por dentro. No podemos evitar acordarnos del chiste de Pagliacci en Watchmen:

"Un hombre va al médico y le dice que está deprimido, que la vida es dura y cruel. Dice que se siente sólo en un mundo amenazador. El médico le dice: 'El tratamiento es muy sencillo. El gran payaso Pagliacci está en la ciudad. Vaya a verle. Eso le animará'. El hombre rompe a llorar. 'Pero doctor', le dice. 'Yo soy Pagliacci'.

Descansa en paz, oh capitán, mi capitán.