Sitges 2012: el poder en The Conspiracy

Christopher MacBride presenta su película de ficción The Conspiracy, aprovechando la ocasión para hacernos pensar si realmente podemos arrojar algún tipo de luz sobre esa intrincada telaraña que es el poder y en la que todos estamos atrapados.

The Conspiracy nos hace pensar en el hecho de que todo lo que haces queda registrado en alguna parte, la invisibilidad ha muerto con la era de Internet y hemos claudicado frente a esta invasión de nuestra intimidad de manera voluntaria. Ya lo hemos visto en series como Vigilados: Person of Interest o en ese Watch Dogs que tanto revuelo causó en la pasada feria E3.

Creemos que controlamos nuestras vidas cuando las grandes decisiones solo las toman unos pocos. Aaron Poole y Jim Gilbert son dos cineastas que están rodando una película documental sobre Terrance, el clásico "conspiranoico" cuya vida se reduce a lanzar un mensaje: "otros" nos controlan como si fuéramos marionetas.

Lo interesante de The Conspiracy es que tiene la clarividencia de preguntarle a la gente ¿quiénes son esos "otros"? Y en ese momento nos damos cuenta de que los enemigos invisibles, son multitud. La desconfianza en un sistema podrido desde la raíz hace que se tambaleen los sistemas de creencias de cualquiera.

Con un paulatino crescendo de intensidad emocional, MacBride retrata la obsesión de los investigadores por desentrañar el trabajo de Terrance una vez que le pierden el rastro, ¿acaso se ha acercado demasiado a la verdad y se ha convertido en un estorbo para los poderosos? ¿Conseguirán Aaron y Jim seguir sus pasos para encontrarlo y aclarar sus dudas?

El director, que presentó The Conspiracy en este Sitges 2012, aclaró que no se trataba de un documental sino de un thriller basado en hechos reales, realizó posteriormente un interesante debate acerca de cómo nos afectan las teorías conspirativas. Nos invitó a los asistentes a enfrentarnos a "otro tipo de miedo" y vaya si fue así.