Terminator Génesis: así se rodó el cara a cara de Schwarzenegger con su yo del pasado

Ahora que está a punto de llegar a los cines Terminator: Génesis, la cinta que nos devolverá a Arnold Schwarzenegger a uno de sus más míticos papeles, solo nos resta esperar una semanita para disfrutar de la película de Alan Taylor pero no paramos de descubrir entresijos del rodaje.

Hoy sumamos a las claves de Terminator: Génesis el clip de vídeo "I've been waiting for you" en el que podemos ver la complejidad de una de las escenas rodadas en la que Schwarzenegger se encuentra consigo mismo teniendo que pelear contra él... pero una versión 30 años más joven.

 

El propio actor ha querido dar su opinión sobre la escena de Terminator: Génesis que parece ser que será una de las más memorables: "Creo que es muy inteligente usar mi edad de esa forma. Está muy bien pensado".

 

 

Pero, ¿os imagináis cuánto cuesta poner en pie una secuencia como ésta? Un equipo entero de diseñadores y animadores estuvo trabajando durante un año entero para crear 35 tomas que, finalmente, ocupan tan solo 5 minutos del metraje de la película.

 

Los expertos en efectos especiales Sheldon Stopsack y Janek Sirrs sufrieron de lo lindo para poder llevarle la escena a los jefes del estudio. ¿Será tan chula como parece? Habrá que verla en el contexto de la película, pero desde luego, ¡vaya si promete!

 

Para empezar, la producción necesitaba a un hombre con el cuerpo perfecto para ser el doble de Terminator. El elegido fue Brett Azar, un culturista australiano. “Brett fue el único que encajaba a la perfección. Además, ¡Arnold era su ídolo!”, cuenta el productor de la cinta a Entertainment Weekly. Después llegó la parte del trabajo facial. Las diferentes expresiones de Schwarzenegger se guardaron en una base de datos que los especialistas en efectos especiales utilizaron para crear la cara del actor cuando era joven.

 

Por último, necesitaban un buen lenguaje corporal. Para ello se basaron en el documental de 1977 titulado Pumping Iron. Gracias a él pudieron recrear al mínimo detalle desde sus pectorales a sus glúteos. “El cuerpo de Arnold es único”, termina Stopsack.