Xbox One garantiza que no habrá luces rojas

La cuenta atrás ha comenzado y desde Microsoft quieren asegurarse de que todo sea perfecto hasta que la máquina salga a la venta. El tamaño de la consola o su sistema de refrigeración han sido motivos de debate que hoy intentan aclarar para ganarse la confianza de los consumidores a la hora de comprar una Xbox One. 

El diseño de la nueva consola de Microsoft establece un sistema de autorregulación que evita sobrecalentamientos y que además puede avisar al usuario cuando se produce una alteración de la temperatura. Al menos eso es lo que afirma Leo del Castillo, manager general del desarrollo de Xbox One. Esta iniciativa pretende asegurar que no se repitan errores del pasado, más concretamente las temidas luces rojas de Xbox 360 que significaban la muerte de tu aparato.

Dicho sistema funciona de tal modo que en caso de calentamiento, y si el usuario no se ha percatado por medio del ruido de los ventiladores, la propia Xbox One puede reducir el rendimiento de la consola hasta niveles mínimos para que la energía no queme el corazón de la máquina. También se habla de mensajes que pueden aparecer en la interfaz para avisar al usuario de que debería detener el aparato, aunque todavía no se ha concretado como se materializaría este supuesto.

Estas soluciones vienen a explicar el tamaño de la consola y por qué se ha elegido una carcasa más grande y unos ventiladores más eficientes. Son muchos los usuarios que recuerdan con pánico el fallecimiento de sus queridas Xbox 360 y en Microsoft son muy conscientes de que deben trabajar para evitarlo en la próxima Xbox One. Esperamos que efectivamente hayan tomado nota y podamos disfrutar a partir de noviembre de una máquina segura y duradera.

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