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La opinión de
José Luis Sanz

100 años, 20 lustros o 10 décadas

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Si he publicado este post a esta hora y en este día es por una razón: a las 23:40 horas del 14 de abril de 1912, es decir, hace ahora mismo justo un siglo, un barco que decían insumergible chocaba contra un iceberg que no había visto nadie y, a las pocas horas, estaba criando malvas en el fondo del océano Atlántico.

Pensaréis que me he vuelto un poco amarillista por conmemorar con tanta puntualidad este hecho pero no, mis tiros no van por ahí. Van por otro lado, por el de que la historia y los errores siempre se repiten, como nos recuerda esa famosa frase que dice que "el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra". Yo, si me lo permitís, voy a matizarla un poquito más: "el hombre es el único animal que, como mínimo, tropieza dos veces en la misma piedra".

Evidentemente, a lo largo de los siglos han caído (y caerán) torres más altas que el Titanic, imperios que han ido y han venido, empresas y productos que ya son historia... todo tiene un principio y un final, incluso en el mundo de los videojuegos. Así que con vuestro permiso, vamos a hacer un pequeño repaso a esos Titanics que no vieron venir (¿o sí?) el Iceberg, que se dieron de bruces contra la realidad y que, cuando llegó el momento en el que fueron conscientes de la catástrofe, se limitaron a dejarse caer al fondo del mar.

Atari

Si la pongo en primer lugar es porque fue la primera compañía que consiguió vender masivamente un sistema de videojuegos domésticos y, subida en la ola del éxito, no supo adaptarse a los tiempos que llegaban con los albores de la década de los 80. Así que tras el modelo 2600, lo más que llegó a conseguir es que sus Atari ST y Lynx le dieran un poquitín de tiempo hasta que, a mediados de los 90, chocó contra su particular iceberg. Por desgracia no pudo mantenerse como fabricante de hardware y tras el chasco de Jaguar, decidió quedarse para producir juegos... ¡y ejem!

Philips

Llegó en los 70 con sus Magnavox Odyssey en EE.UU. y tuvo cierto éxito sacando alguna generación más de ese modelo a principios de los 80, intentando competir con la Atari 2600. Aquí en Europa también tuvo sus cinco minutos de gloria con la serie Videopac: Philips Videopac G7000, G7400 y las versiones con pantalla integrada G7200 y N70 en Francia. Hizo cosas interesantes en esos años como lanzar el concepto de modulo de expansión (ordenador G7420 o ajedrez C7010) que se colocaba como un extra de la consola... pero cuando llegó de verdad su iceberg fue en los 90, con la moda multimedia, los CD y los tropecientos modelos de aquel nefasto CD-i. Allí se dió el morrazo padre y se olvidó de los videojuegos.

SEGA

Otra que tal baila. Gobernó con mano dura el final de la dácada de los 80 hasta el 95-96. Lo tenía todo a su favor. Un par de generaciones de jugadores habían pasado por sus 8 y 16 bits con esa alegría que dan los cartuchos, pero cuando llegó el momento de dar el salto a los 32 bits de verdad con Saturn... ¡¡zas!!, castañazo contra el iceberg. ¿No lo vieron venir? El iceberg, por cierto, llevaba impreso en la superficie cosas como Mega CD o 32X. Por desgracia, su último intento de seguir como desarrollador de hardware no funcionó y Dreamcast, que así se llamaba, relegó a SEGA a un papel secundario...

3DO

Nunca llegó a ser una consola relevante para la industria, pero es encomiable el esfuerzo de Trip Hawkins (ex-Electronic Arts) por crear el primer estándar de consolas que intentó competir contra la todopoderosa Sony y, en menor medida, Nintendo y SEGA. Se trataba de un sistema ¿abierto? que podían fabricar libremente las compañías que quisieran. Panasonic, Goldstar o Sanyo hicieron sus propios modelos pero no pasó de ahí. No triunfó, llegó a España mal distribuida y su segunda generación (la M2) no vió la luz. ¿Cuál fue su iceberg? ¿La competencia de Sony? ¿O es que simplemente era mala como el demonio? Pues tal vez, un poquito de todo...

 

SNK

Esta compañía es de las más veneradas y todavía hoy es posible ver a usuarios buscando sus juegos por todo el mundo y pagando unas auténticas barbaridades por cartuchos y consolas. SNK nunca dió la sensación de tomarse en serio el mercado de las consolas y de tanto mirar a los salones recreativos, acabó por meter la pata en sus modelos domésticos de los 90. Neo Geo CD tenía unos juegos espectaculares pero... ¡¡cuánto tardaba en cargar desde el CD!! Si era como un ZX Spectrum o peor (mirad el vídeo). ¿Y las portátiles Neo Geo Pocket? No estaban mal, pero echar a la Game Boy del mercado es como intentar parar un pepinazo de CR7 con una mano atada a la espalda.

Evidentemente, me dejo a otros muchos Titanics que también chocaron contra un iceberg y desaparecieron, dejaron de ser importantes y perdieron su influencia. En algunos de esos casos estoy seguro de que lo vieron venir, cosa que tiene más pecado que encontrarse de repente con la tragedia, pero tanto en los casos que hemos dejado atrás como en los que vendrán en el futuro, siempre hay una máxima que debemos recordar: los errores se pagan. Unas veces el error es de hacer y no acertar pero en otras es, simplemente, el error de ver y no hacer pensando que las cosas no cambiarán jamás. De ahí que "el hombre sea el único animal que, como mínimo, tropieza dos veces en la misma piedra".

De todos modos, como el mundo sigue lleno de icebergs y están por ahí esperando a que choquemos contra ellos, os daré un consejo: comprad unas gafas de visión nocturna y vigilad, vigilad sin parar, que nunca se sabe cuándo llegará el próximo choque del Titanic.

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