Imagen de perfil de Óscar Díaz
La opinión de
Óscar Díaz

Algo nuevo, algo viejo

imagen por defecto contenido opinión

Voy a empezar este texto con una referencia a Manuel del Campo. Nuestro idolatrado director de Hobbyconsolas dice en su primer blog de este E3, que la feria será crucial. Estoy de acuerdo y, aún diría más, será cruel.

Los días de anuncios tendrán protagonistas de todo tipo, vencedores, vencidos, habrá quien apenas se deje ver y los que reciban mucha más atención de la que merece lo que pueden o quieren contar. También veremos espectáculo y mucho dinero invertido. Quizá hayamos dejado atrás el despilfarro desenfrenado de años anteriores, pero el espíritu que quiere imprimir este E3 no es ese. La crisis ha de dejarse ver poco, porque se trata de vender y capear el temporal de buena manera.

El espíritu americano tiene en la Feria del Entretenimiento Electrónico uno de sus exponentes más notables. Lujo y miserias se mezclan cerca del Staples Center, donde simultáneamente se celebra la final de la NBA. Pero, volviendo a lo que podemos sacar en claro de este evento, el de los videojuegos, los PCs y las consolas para jugar, hay que destacar el escaparate que presenta.

Los grandes anuncios que han podido guardarse las desarrolladoras, fuera de los espectáculos grandiosos de Microsoft, Nintendo y Sony, suponen el esfuerzo de muchas personas. Este año puede ser el que deje ver hacia dónde se dirige una industria que ha vivido mejores tiempos, como casi todas. También nos dará una idea de lo que tendremos en la siguiente generación de ocio interactivo electrónico. ¡Menuda frase! Todo esto, aunque de primeras creamos que no habrá Xbox 720, PlayStation 4 o WiiHD que ver en directo. Lo que sí estará presente serán los conceptos que serán compañeros de viaje en la siguiente generación. 3D, conexión permanente a la Red, streaming... la verdad es que nos va sonando todo y sólo queda que alguien de el paso. Pero no, aún no ha llegado el momento, o eso parece.

Con mis dotes adivinatorias y la filosofía de parque de barrio que me identifica, me atrevo a decir que no será el E3 de esos míticos que nos han marcado. Tan sólo Nintendo ha confirmado que mostrará una consola nueva, 3DS. El resto optan por alargar una generación, cuya vida se dilata debido a un mercado que no responde de la forma planificada. Hardware caro de fabricar, juegos que necesitan una gran inversión para proporcionar enormes ingresos y sostener compañías que se han convertido en torpes gigantes... quizá la solución y el problema lleguen de la mano. A lo mejor las empresas que manejan el sector puedan mirar atrás, a tiempo, gracias a un E3 que se ve con nerviosismo extremo por parte de todos.

¿Debemos mirar sólo a los grandes títulos en cuya calidad confiamos a ciegas y que nos compraremos pase lo que pase? Convertirán nuestra espera en diversión cuando lleguen, de eso no hay duda. Sin embargo, creo que conviene prestar atención a algo más. Fuera de los intentos como Natal o Move, que serán responsables de alargar la vida útil de nuestras consolas actuales. Me refiero a los juegos menores, pero no a los de bajo presupuesto exclusivamente, sino a otros que están muy presentes en nuestras vidas. Tampoco hay que menospreciar la influencia, cada vez mayor, de los canales de venta. Steam, Games for Windows Live, Direct2Drive, Xbox Live, PlayStation Network... la lista crece cada año y sin contar las plataformas de juego en streaming como Onlive.

Facebook, Flash, Silverlight, HTML 5, XNA, Youtube, Pandora, Dingoo... las formas en que nos llegan los juegos son cada vez más. Los hay de todo tipo y nos quitan horas que podríamos dedicar a exprimir hasta el último logro o el trofeo más difícil de un superventas. Ese E3 que se celebra fuera de los pabellones principales, el que esconde a las futuras promesas del sector y a algunas de las joyas que vemos más tarde en Xbox Live Arcade, WiiWare o PSN, también se merecen nuestra atención. Compañías como Ubisoft o Electronic Arts parecen ver el potencial en tiempos de crisis y dedican esfuerzos notables a los juegos de navegador, los de móviles y compañía. Si lo hacen, ¿por qué nosotros vamos a ser menos?

Este es ese E3 crucial, pero también el de las oportunidades. Se trata del que nos dirá si las grandes compañías han hecho los deberes para superar la crisis y, a la vez, el de los nuevos emprendedores. Dicen que los tiempos difíciles agudizan el ingenio, esperemos comprobarlo pronto. Por ejemplo, esta semana.

Lecturas recomendadas