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La opinión de
Álvaro Alonso

Batmóvil: Arkham Knight

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Para mi segunda entrada (en realidad debería ser la tercera, pero la semana del E3 no me dejó ni un respiro) voy a hacer algo especial: os voy a hablar del último juego que me he pasado, un juegazo, de lo mejorcito de la generación, candidato a GOTY 2015... Pero lo voy a poner a parir. Para que luego digan que me gusta todo y que no soy crítico, ¿eh? ¿eh? ¿eh? Y por el título de la entrada, ya os estaréis haciendo una idea de qué juego se trata... Y qué voy a criticar. El juego es Batmóvil: Arkham Knight. Perdón, es Batman: Batmóvil Knight... ¡Quiero decir! Batman: Arkham Batmóvil. Nada, oye, que se me ha metido el batmóvil entre ceja y ceja y no soy capaz de pensar en otra cosa...

... Exactamente lo mismo que le ha pasado a RockSteady.

Soy la venganza, soy la noche... Yo soy el Batmóvil.

Antes de empezar, os aviso que voy a hablar sobre ciertos momentos de la historia de Batman: Arkham Knight, especialmente enfrentamientos contra jefes. No voy a revelar la identidad del Caballero de Arkham ni nada por el estilo, pero supongo que si queréis llegar vírgenes a la aventura, es mejor que huyáis despavoridos cual matón asustado.

Y dicho esto, empezamos. A pesar de lo que pueda parecer, me ha gustado (¡y mucho!) el Batmóvil de AK. He escuchado a bastante gente quejarse de lo mucho que se abusa del vehículo en la "última" aventura del Caballero Oscuro, y no puedo estar más de acuerdo y desacuerdo: he completado el juego al 100% (sí, he recogido todos los #$&€?@ enigmas de Riddler y visto el final auténtico) y en ningún momento pensé "qué peñazo, otra vez al Batmóvil": cuando me ha apatecido conducir por las calles de Gotham arrasando el mobiliario urbano, lo he hecho; y cuando me ha apetecido planear impulsado por la Batgarra al más puro estilo Arkham City (y, en menor medida, Arkham Asylum), también lo he hecho.

Desde el primer tráiler, quedó claro que la principal novedad de Arkham Knight sería el Batmóvil, y creo que RockSteady ha hecho un trabajo fantástico integrándolo en la aventura. Conducirlo es tremendamente divertido (aunque cuesta un poco hacerse al control) y los combates contra drones me han parecido la mar de entretenidos, y eso que en los tráilers tenían una pinta bastante 'meh'. Además, me encanta la forma en que el Batmóvil se incorpora al combate cuerpo a cuerpo y los puzzles. De hecho, creo que Batman: Arkham Knight tiene algunos de los mejores puzzles de la saga, y son aquellos en los que participa el Bat-tanque.

Lo que antes era POW! y BAM! ahora es PIUM! PIUM!

Hasta ahí todo bien. Ninguna pega. Póngame tres Batmóviles (ah no, que han cancelado la Batmobile Edition). El problema es que en RockSteady parecen haber olvidado que, por mucho que mole el Batmóvil, el protagonista de la aventura es ¡sorpresa! Batman. Me gusta ver cómo un batallón de tanques salta por los aires en una explosión de luz y color, pero me gusta todavía más romperle el brazo a un matón que cinco segundos antes presumía de ser capaz de derrotar al murciélago, o ver cómo sus dientes adornan el frío pavimento de Bleak Island. ¿Enfrentamientos contra jefes a bordo del Batmóvil? Bien. ¿Enfrentamientos contra jefes SÓLO a bordo del Batmóvil? Mal, fatal, que ardan en el infierno.

Quiero decir... Tenemos al Caballero de Arkham, un tipo que demuestra estar a la altura de Batman, tanto física como mentalmente. Me parece genial que haya no uno, sino dos enfrentamientos contra este señor a bordo del Batmóvil... Pero, ¿tan difícil era incluir una batalla cuerpo a cuerpo? Sería épico ver cómo dos gigantescas masas de músculo se parten la cara a base de bien utilizando únicamente puñetazos, patadas y movimientos de artes marciales mixtas. Más aún, después de que Warner Bros. Montreal demostrase en Arkham Origins que ese tipo de enfrentamientos es posible: sé que hay gente a la que no le gustó el combate contra Deathstroke, pero a mí me pareció una maravilla, sobre todo si tenemos en cuenta que el Freeflow Combat está más orientado al control de masas que al 1vs1.

Qué pelea. QUÉ GRAN PELEA.

Bueno, vale, pues no hay combate cuerpo a cuerpo contra el Caballero de Arkham. "Qué decepción", pensé. Pero entonces me dicen que la milicia tiene un nuevo líder... Y no es otro que Deathstroke. Si hubiéseis estado ahí para verme, habrías quedado ciegos a causa de la luz que me iluminó la cara. "¡SÍ, JODER, SÍ! ¡Voy a partirle la cara a ese mamarracho otra vez!" Así que me puse manos a la obra: desactivé toooooodas las minas, destruí toooooodas las torres de vigilancia y acabe con toooooodos los puestos de mando. Sólo entonces, Slade te reta a un combate uno contra uno...

...

¡A BORDO DE UN MALDITO TANQUE!

¿En serio RockSteady? ¿¡EN SERIO!? ¿Otra oportunidad desaprovechada? "Venga Álvaro, tranquilizate", pensé, "seguro que cuando acabe la batalla de tanques empieza lo bueno". Y efectivamente, en cuanto acaban las explosiones, Deathstroke sale dispuesto a repartir leña... Y es recibido por un gancho en la mandíbula que lo manda directo al asiento para invitados del Batmóvil. Qué lástima, maldita sea.

Pensando en retrospectiva, caigo en la cuenta de que las batallas contra jefes son el talón de Aquiles de RockSteady: en Arkham Asylum se reducían a enfrentamientos contra personajes infectados por el suero Titán (espera a que cargue contra ti, lanza el batarang, propina paliza y vuelta a empezar). En Arkham City se pusieron las pilas y nos regalaron alguna que otra batalla memorable, como la de Solomon Grundy o, sobre todo, el enfrentamiento contra Mr. Freeze (todo un desafío al ingenio en modo difícil). Sin embargo, en Arkham Knight se derrota a los jefes finales en desafíos depredador o... tirando de Batmóvil. De hecho, es triste decir que la única batalla "en condiciones" es la que libramos con Riddler tras encontrar todos los acertijos...

Así que señores de RockSteady, por favor, oigan mis súplicas. Ya han tomado prestados elementos de Origins, como el reboninado en secuencias de investigación (como bien apuntaba mi compi Alberto Lloret en su flamante análisis de Batman: Arkham Knight), así que tomen nota también de los enfrentamientos contra jefes finales e incluyan una batalla épica de tortas... En algún DLC, qué remedio.

De hecho... ¿El DLC de de Batgirl no lo hacen los chicos de WB Montreal?

P.D.: repito, me ha encantado Arkham Knight y, en cuanto termine de escribir, volveré a las calles de Gotham para seguir partiendo cráneos. Son estos pequeños detalles (y algún otro punto del argumento que no ha terminado de convencerme) los que lo colocan en segundo puesto en mi lista de mejores juegos de 2015, por detrás de Bloodborne. ¿He dicho segundo? A partir del 1 de septiembre, será tercero.

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