Imagen de perfil de Daniel Acal
La opinión de
Daniel Acal

Beyond Dos Almas y una decepción

imagen por defecto contenido opinión

Estos días algunos de vosotros me habéis preguntado por twitter cuál era mi opinión acerca de Beyond Dos Almas. Y prometí escribir algo sobre la última y siempre controvertida obra de David Cage. Me hubiera gustado escribirlo antes, pero el cierre del número 180 de la revista Playmania (a la venta el 4 de noviembre) y GTA V me lo han impedido. Pero bueno, así he dado tiempo para que se lo juegue más gente y haya más manos dispuestas a apedrearme después de leer lo que opino sobre el juego.

Y es que Beyond: Dos Almas no me ha gustado. Pero esperad, que no es lo que parece. Yo no tengo ningún problema en disfrutar de un videojuego basado fundamentalmente en quicktime events y en la toma de decisiones. Al contrario. Yo he defendido a capa y espada tanto a Fahrenheit (pese a su abrupto final fruto de las prisas a las que David Cage y su equipo fueron sometidos por parte de su editora para que tuvieran el juego listo para la fecha fijada) como a Heavy Rain. Con sus aciertos y sus errores. Insisto: para mí los quicktime events no son un problema. Mi crítica va "más allá".

Tampoco voy a entrar en el estéril debate de si Beyond es un videojuego o una película interactiva. Me da igual. No me plantee está cuestión de pequeño cuando jugué a Dragon’s Lair y tampoco lo voy a hacer ahora. En mi opinión, si requiere un mínimo de interactividad por parte del jugador, es un videojuego. Y punto. El problema viene cuando ese “mínimo de interactividad”, ese “pulsar rápidamente el botón correcto” no tiene unas consecuencias decisivas para el desarrollo o, al menos, para el jugador. Y esa es la sensación que a mi me ha dado Beyond en el 95% de su desarrollo.

Excepto en un punto concreto del juego, en Beyond Dos Almas no podemos morir. Y hay que ser francamente torpe para morir en ese punto (de hecho, si queréis ver ese final lo mejor es que solteis el mando y os dejéis matar). Este detalle, que sus creadores hicieron público mucho antes del lanzamiento del juego (y que es perfectamente lógico teniendo en cuenta cómo esta planeada la obra), para mí es demoledor. Si haga lo que haga, no voy a morir, ¿cómo voy a sentir la más mínima tensión a la hora de enfrentarme a los enemigos? En Heavy Rain sabía que si me equivocaba en una decisión o fallaba en determinados quicktime events, la historia continúaba, sí, pero a lo mejor alguno de los cuatro protagonistas  de la historia termina muriendo por el camino. Mis decisiones/errores tenían consecuencias decisivas en Heavy Rain. Por el conrario, en Beyond Dos Almas nunca te empleas a fondo porque sabes que al final Jodie y Aiden siguen adelante. Hagas lo que hagas. Como mucho muere algún personaje secundario que te priva de algún trofeo y con el que apenas has tenido tiempo de empatizar porque le has visto sólo en un nivel del juego. Poco más.

Y más sangrante me parece todavía el juego decida por ti cómo enfrentarte a los enemigos. Como recordaréis, Aiden pueden poseer a los enemigos, estrangularlos… pero Cage y su equipo deciden por nosotros cuándo usaremos estos poderes y cuando no. A veces Aiden puede poseer un soldado y matar a tiros a otros dos para después suicidarse. A veces nos dejan estrangularlos. Y a veces tenemos que ingeniárnoslas de otro modo para deshacernos de ellos. ¿Depende de nosotros? Nunca. El juego decide por nosotros en todo momento cómo se acaba con los enemigos.  Quizás si David Cage y su equipo nos hubieran concedido mayor libertad a la hora de encarar los momentos de “acción”, habrían tapado unas cuantas bocas de los que le acusan de hacer películas interactivas y no videojuegos...

Si Heavy Rain nos llevaba de la mano en su desarrollo, Beyond nos coge del cuello, privándonos de la libertad de elegir como actuar en los momentos de acción y, cuando llega la hora de tomar decisiones, se toman a la ligera ya que sabemos que, hagamos lo que hagamos, no va a haber consecuencias importantes. Que este juego no va a penalizar de forma decisiva nuestros errores. Beyond Dos Almas es insultantemente fácil. Y me refiero al modo “Juego a menudo a videojuegos”. No quiero ni saber cómo será el modo “Juego poco (o nunca) a videojuegos”.

Y con la acción siempre supeditada a la historia, lo mínimo que podemos pedir es que ésta funcione. En mi opinión tampoco es el caso. Tiene momentos buenos, sí, pero a menudo el guión hace aguas y se pierde por extraños derroteros. Y ese epilogo final…  en fin, no voy a hablar de él aquí por no hacer spoilers, pero seguramente le da un argumento más a los que afirman que Cage no sabe terminar sus historias. Y como yo tampoco sé cómo terminar mis entradas de bitácora, pues lo dejo aquí y me preparo para recibir en mis carnes toda la furia de los fans del juego, que me consta que sois legión. Tened piedad de este humilde juntaletras...

Lecturas recomendadas