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La opinión de
David Martínez

Bienvenidos a la XP, soldados

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La guerra cansa. Una cosa es pasarse la tarde (y algunas noches  sin dormir) enganchado al modo online de Call of Duty, y otra muy diferente es que te arrojen al campo de batalla, y que para correr haya que mover las piernas en lugar de presionar L3. En el número 241 de Hobby Consolas ya os lo contamos todo sobre el multijugador de Modern Warfare 3, pero me he reservado este blog para hablaros de la convención XP, de la gente que encontramos allí, y de las actividades que nos esperaban.

 

 

Activision sabe cómo organizar un evento a lo grande. La convención se celebró en los hangares donde Howard Hughes construyó el “Spruce Goose” (que sale en la película El aviador) y todo estaba cuidado al máximo, empezando por una pulsera que registraba nuestros movimientos gracias a un chip. Nosotros teníamos tratamiento VIP, pero el público general había pagado una entrada de 150 dólares (que estaba destinada a fines benéficos) para disfrutar de las actividades y de los conciertos de Dropkick Murphys y Kanye West. Y aún así, estaba lleno hasta reventar.

 

 

 

Reconozco que me llevé una buena paliza en las partidas a Modern Warfare 3. Al despiste “lógico” de no conocer los mapas, había que sumar que el nivel general era muy alto, dejando a un lado los equipos que compitieron en el torneo del millón de dólares. Pero me pude tomar la revancha en la guerra “real”.  Después de demostrar nuestra valentía en un descenso en tirolina, el equipo español (me acompañaban Bruno, de la  Revista Oficial y Juan de Marcaplayer) demostró su saber hacer en una partida de paintball, en una versión del nivel scrapyard de Modern Warfare 2. Todavía tengo una herida en la mano, de un bolazo de pintura, pero tomé la primera bandera, y repartí muerte y destrucción armado con una marcadora, réplica de un M4A1.

 

 

Después vinieron el paseo en Jeep por un campo de batalla, con fuego, explosiones y disparos de fogueo, y un campo de tiro cronometrado, como el tutorial del juego. Con cada una de las actividades, coleccionábamos un parche, como si fuéramos subiendo de nivel en el multijugador. ¡Y para recuperar fuerzas, podíamos tomar una hamburguesa en una réplica del Burger Town que asaltan los rusos en MW 2!

 

 

Nuestra instrucción aún no había terminado: nos faltaba una visita a la armería, donde estaban expuestos arsenales históricos y actuales (incluido el Barret .50 con el que le volamos un brazo a Zakhaev en COD 4) y un combate de sumo, con blindaje completo, como los juggernaut. También nos encontramos con algunas “celebrities” de Hollywood y nos jugamos el pellejo en una fiesta super exclusiva, con Bobby Kotick, el presidente de la compañía, y unas cuantas supermodelos (la batalla más dura de todas).

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