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La opinión de
Álvaro Alonso

Crepúsculo es una obra maestra

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Y ahora que he captado vuestra atención... Tengo que admitir que se me dan fatal las presentaciones. Pero fatal, fatal. En serio, están en mi 'Top 10 de cosas que peor se me dan'. Y dado que este es mi primer blog, me siento obligado a presentarme... Porque si no sabes quién soy estarás pensando "¿qué hace este pringao escribiendo aquí?". Y si me conoces porque has leído alguna de las cosillas que he escrito para la web, es probable que estés pensando "¿qué hace este pringao escribiendo aquí?". En cualquier caso, las altas esferas me han concedido el poder para dar mi opinión al mundo desde esta sección tan maja (no saben el lío en que se han metido), y qué mejor manera de inaugurarla que hablando de una de las cosas que más me gustan: el ajo.

El ajo es bueno: sirve como remedio para unas cuantas enfermedades (no me preguntes cuáles, lo mío no es la medicina) y además es un perfecto complemento para casi cualquier comida (tampoco entiendo de cocina). Pero en realidad todo eso me da un poco igual, es más, ni siquiera me gusta el olor a ajo. Lo que sí me gusta, lo que lo hace tan especial, es su capacidad para tocarle las narices a los vampiros. Viene a ser su kryptonita particular, y la herramienta más útil cuando no tienes una estaca o un látigo al alcance de la mano. ¿Que por qué os cuento todo esto? Bueno, tiene algo que ver con Bloodborne...

"Tío, has perdido la cabeza". No, no, en serio, seguid leyendo, os juro que tiene su explicación.

El caso es que ayer debió ser mi día de suerte, porque estaba yo jugando (muriendo) a Bloodborne y gané un viaje con todos los gastos pagados hasta el Castillo de Cainhurst. ¿Quién rechazaría semejante invitación? Pues alguien con dos dedos de frente, seguro. Pero allí estaba yo, en una enorme explanada cubierta de nieve que servía como antesala para un gigantesco castillo de altas torres y aspecto tenebroso. Y como una imagen vale más que mil palabras:

"Vaya, ahí debe vivir el Conde Brácula, por lo menos" pensé intentando hacerme reir a mí mismo, cosa que no funcionó. Pero lo cierto es que no andaba muy desencaminado: dentro del 'lore' de Bloodborne, el Castillo de Cainhurst sirve como hogar de los Sangrevil... Los vampiros del universo creado por Hidetaka Miyazaki. Y cuando se trata de vampiros... ¿Qué saga es el máximo referente? Sí, exacto, os habéis tragado una sarta de divagaciones sobre el ajo y mi última partida a Bloodborne sólo para descubrir que mi primer blog va dedicado a la saga Castlevania, más concretamente, a lo mucho que me gustaría ver un nuevo Castlevania en 2D.

Me gustaron los Lords of Shadow, ¡mucho! Creo que los chicos de Mercury Steam triunfaron donde otros habían fracasado al intentar llevar la saga a las 3D: los escenarios eran sensacionales, el sistema de combate brutal, la banda sonora digna de un Grammy, la historia... La historia... Mejor lo dejamos ahí. Pero aun con todo lo que me gustaron las tres entregas (sí, Mirror of Fate también), creo que no son capaces de hacerle sombra a los Castlevania 2D, y con Castlevania 2D me refiero a: Castlevania, Castlevania II: Simon's Quest, Castlevania III: Dracula's Curse, Super Castlevania IV, Castlevania: Bloodlines, Rondo of Blood, Symphony of the Night, Circle of the Moon, Harmony of Dissonance, Aria of Sorrow, Dawn of Sorrow, Portrait of Ruin y Order of Ecclesia. Uf. Juro solemnemente que los he escrito todos del tirón y sin mirar la Wikipedia (así que seguramente me habré dejado alguno por el camino).

Reconozco que soy especialmente fan de las entregas de estilo 'metroidvania' (de SotN en adelante), y creo que volver no sólo a ese sistema de juego, sino también a un planteamiento 2D podría funcionar a las mil maravillas. "Pero eso mismo hizo Mirror of Fate y mira lo que pasó". No, Mirror of Fate no puede considerarse 'metroidvania' como tal. Y llamadme raro, pero creo que las 2.5D nunca tendrán el encanto que puede tener esto:

O esto:

Y para rematar... :

Sé que vengo a pedirle peras al olmo en el peor momento posible (con Konami con medio pie fuera de la industria, o al menos, eso parece), pero también tengo entendido que Koji Igarashi, la alma máter de la saga desde SotN, planea llevar su próximo proyecto a Kickstarter... Y todo apunta a que será un sucesor espiritual de Castlevania. Aquí tenéis a uno que gustosamente tirará billetes a la pantalla con tal de que llegue a buen puerto.

Vivimos tiempos oscuros. Las remasterizaciones, ediciones definitivas y DLC's inundan el mercado, y la gente empieza a estar cansada de tanto engaño y juego incompleto. Pero entre todo este clima de negatividad surge una luz de esperanza, o más bien, varias luces: son los clásicos de toda la vida, que vuelven con más fuerza que nunca gracias al crowdfunding. Ahí tienes el extradordinario caso de Rare y Yooka-Layle, que demuestra a la perfección lo que intento decir: queremos volver a la época en la que jugar significaba divertirse sin apenas complicaciones. Y para mí, esa época es sinónimo de Castlevania.

Y a todo esto: creo que al final no me he presentado...

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