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La opinión de
José Luis Sanz

Dios bendiga Micromanía

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Esta semana, los jugones españoles en general, y tanto los retrocarrozas como las nuevas generaciones de la play en particular, están de aniversario. Ni más ni menos que se cumplen 25 años desde que se pusiera a la venta el primer número de la legendaria y mítica Micromanía. Mayo de 1985. Sí, sí, un cuarto de siglo, 25 tacos, 25 primaveras, más de 300 números (sin contar especiales, guías de trucos, etc.) y en todos y cada uno de ellos, siempre, la misma pasión por los videojuegos grabada a fuego en sus páginas.

No sé vosotros, pero esa primera época (los 35 primeros números) la tengo bien fresca en el recuerdo. Jamás había estado tan enganchado a una revista y recuerdo perfectamente la razón por la que me compré ese primer número: había visto el anuncio en MicroHobby (otra revista que tal baila) y en la portada de Micromanía podía leerse, ahí es nada, El Imperio Contraataca, referido al MSX y su origen japonés. ¡Para qué quieres más! En el punto más álgido de mi edad del pavo pixelada y todavía bajo los efectos de Star Wars (El Retorno del Jedi se estrenó en 1983), un titular así era razón suficiente para lanzarme al quiosco sin pensarlo mucho. Dicho y hecho.

    

La compré y.... ¡¡buf!!, descubrí un mundo de bites y ocho colores que me deslumbró. Micromanía me enseñó a envidiar a los que tenían un Commodore 64, un MSX o un Amstrad CPC con monitor en color, aprendí Basic, Código Máquina, lo que era un súpercaracter, cómo se paginaba la memoria, cómo cambiar los GDU de Spectrum, la forma de mover sprites con un Commodore 64, el proceso para utilizar un MSX como sintetizador musical, quiénes eran los hermanos Ruíz, Dinamic, Opera Soft, Gabriel Nieto (director de Micromanía y, después, uno de los culpables de Topo Soft), Ocean, Checkered Flag, Electric Dreams, Profanation, Camelot Warriors, Maniac Mansion, Lucasfilm Games, U.S. Gold, Epyx, Raid over Moscow, La Pulga, Made in Spain, Summer Games, Everyone's a Wally, Match Day, Don Quijote, The Secret of Monkey Island, Tape Loading Error, Army Moves, Game Over... ¿sigo?

¡¡Anda que no he copiado en papel milimetrado los gráficos de cientos de pantallas que salían en Micromanía para utilizarlas después en mis pequeños juegos!! El Sabreman de Knight Lore, el Stallone del Cobra, las perspectivas isométricas de Batman y Head over Hells o el narigudo caballero de Sir Fred... ¡¡snif, snif!! Además, no sé si os ocurre a vosotros, pero tengo muy ligada Micromanía con las fiestas navideñas. Con las tardes de Nochebuena pegado al Spectrum mientras un jovencito Don Juan Carlos I nos anunciaba que a partir del 1 de enero de 1986 formaríamos parte de la CEE...

Después de los microordenadores, Micromanía abrió la mano y dejó pasar al PC con el boom de los Amstrad PC1512 y 1640, los Amiga 500, los Atari ST y, de tapadillo a principios de los 90, las primeras consolas. NES, Master System, Mega Drive, Game Boy, SNES, Atari Lynx... La edad del pavo ya me había dejado hacía unos años. MicroHobby acabó cerrando en enero del 92 y las nuevas plataformas y sus juegos...¡¡no me llenaban tanto!!

Por suerte, Micromanía supo avanzar con los tiempos y, prueba de ello, es su 25 aniversario que celebramos esta misma semana. Una revista que es la historia viva de los videojuegos en España, que nos vio nacer a todos como jugadores y que, a buen seguro, nos acompañará siempre por que, un poquitín de ella, la llevamos todos en el recuerdo cuando cargamos un emulador o un juego de PC.

Como dije al empezar, ¡¡Dios bendiga Miromanía y que cumplas muchos más!!

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