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La opinión de
Alberto Lloret

El DLC, mal entendido

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Que el DLC es un tema polémico, no es nada nuevo. Desde la llegada de la anterior generación, hemos visto cómo cada compañía ha explorado vías y métodos distintos, con mejor o peor suerte, para amortizar esta posibilidad de mantener vivos sus juegos. Y con su progresiva implantación hemos asistido a verdaderas astracanadas, desde la famosa y pionera armadura para caballos de The Elder Scrolls IV: Oblivion a los famosos “time savers” para subir niveles o desbloquear mejoras (a las que con tiempo accederíamos de forma natural) o skins que cuestan lo mismo que la ropa del mundo “real”.

En la gran mayoría de los casos siempre queda la sensación de que es una vía rápida de sacar pasta extra, con contenidos que poco o nada interesante aportan. Hablando con responsables  de compañías cuyos nombres omitiré por tratarse de conversaciones “off-the-record”, muchos afirman que los contenidos adicionales son necesarios porque con las ventas de los juegos, muchas veces ni siquiera se cubren los crecientes gastos del desarrollo. Que para que un juego sea rentable, también tiene que vender su DLC.

Un dato que, desde fuera, se puede llegar a entender observando los fríos datos de ventas: en España, más del 70% de las ventas en formato físico de consola se concentran en torno a 3 títulos contados (datos extraídos de GFK, el organismo que fiscaliza la venta de videojuegos en formato físico España). Del digital ni hablamos, porque sigue siendo minoritario. Es decir, el 30% del mercado se lo reparten los demás títulos. Para que os hagáis una idea: las pasadas navidades, FIFA 15, GTAV y COD Advanced Warfare fueron los juegos más vendidos de PS4. Far Cry 4, The Evil Within o Dragon Age Inquisition, por ejemplo, lucharon por un pedazo del 30% restante.

Hasta ahí puedo entender la “necesidad” del DLC. Lo que no entiendo, ni quiero entender, es todo lo demás, y especialmente, cómo se está haciendo. Desde las plazos en que se lanza el contenido descargable a las políticas de precios. Y lo peor de todo es que, cuando uno cree que ya no puede ir a más, alguien va y bate un nuevo récord. Voy a poner solo un par de ejemplos recientes, de juegos que a título personal tengo muchas ganas… pero que sirven para ilustrar perfectamente algunas de las razones por las que los contenidos adicionales no son bien recibidos.

El primero es Star Wars Battlefront, el juego de DICE que saldrá este mismo mes de noviembre, ya he visto y leído cosas que me empiezan a darme “miedo”. Quizá el punto de partida, la declaración de intenciones, no es todo lo halagüeña que debiera. Me estoy refiriendo a la llamada edición Deluxe que ya se puede reservar y que cuesta 10 euros más que la estándar. Esta edición añade, literalmente, el acceso inmediato a tres armas (como el blaster de Han Solo) y dos “emotes” o animaciones exclusivas para festejar la victoria/derrota. Quizá, sería más propio llamarla "Sálvame Deluxe Edition", por lo cutre.

Como guinda, si lo reservas, tienes acceso anticipado de una semana a un DLC que estará disponible para todo el mundo y que sirve para recrear hechos anteriores a “El Despertar de la Fuerza”. En suma, contenidos que, en la práctica no aportan nada o aportan muy poco. ¿Merece la etiqueta “Deluxe”? Para mí, no. Y es un ejemplo más del mal uso del DLC que se está realizando, en este caso, como incentivo. Imagino que “regalar” algo que no rompa el equilibrio en un shooter online el día del lanzamiento debe ser complicado… ¿pero cobrar 10 euros por estas mejoras “cosméticas”? ¿No sería más lógico dar skins clásicos, misiones exclusivas para el cooperativo o una campaña?

Quizá aquí el problema sea más de forma que de fondo, de poner una etiqueta a algo que no la merece. De querer dar un empaque “extra” a contenidos menores con un término no apropiado. Pero, aunque sea solo una cuestión semántica, no me cabe la menor duda que Battlefront va a tener un amplio y nutrido catálogo de contenidos descargables que harán, o no, las delicias de los fans. De primeras, el juego viene con 4 planetas y 12 mapas… ¿alguien duda que irá incorporando más con el tiempo? Yo lo veo cristalino.

El estreno de la nueva película seguro que les ha marcado la fecha de lanzamiento del juego y todo lo que se quede fuera, como las batallas espaciales que comienzan en tierra y acaban en el espacio (algo que sí hacía y muy bien la última entrega de Battlefront para PSP, Renegade Squadron) irán llegando poco a poco. Lo que está por ver es a qué precio y qué añadirá cada paquete… pero como aún no hay nada en firme, no especularé más sobre el tema.

El segundo caso es el de Batman Arkham Knight, que está justo en esa posición: se acaba de presentar un polémico pase de temporada, que por 39,99 euros, garantiza el acceso a una serie de contenidos durante 6 meses. Aquí el problema es otro. O mejor dicho, son dos interrelacionados. Por un lado, se anuncia el pase de temporada a más de 50 días del lanzamiento. La primera, y lógica reacción es… ¿pero no les da tiempo a meter algo de esto en el disco, si aún ni está terminado el juego?

Si pecamos de bien pensados, podemos decir, bueno, a lo mejor aún no han empezado a trabajar en ello, y es solo “el plan” a falta de desarrollarlo. Pero, si tienen ya hasta el diseño y render de Batgirl, seguramente sea algo más que un plan y ya estén al lío. En este caso, como en otros similares, el segundo problema es el “timing”, el momento en que se hace el anuncio. ¿De verdad que tenían que hacerlo ahora, cuando el juego ni siquiera está a la venta y queda bastante para que lo haga?

Me parece a mí que este tipo de acciones tienen que ver más con los jerifaltes, con los de arriba, que con el propio estudio, al que muy probablemente ni han escuchado. Como, muy probablemente, tampoco habrán escuchado las quejas relativas al precio del pase de temporada. Ojo, que no digo que los 40 euros no estén justificados si, al final, me ofrecen contenido equiparable en duración y opciones a las del juego. Pero, de nuevo, ¿era el momento de soltar que van a ser 40 euros más los 70 del juego? Yo lo veo un flaco favor.

Y más si la propia compañía, escasos días antes, ha lanzado un mensaje contradictorio: Sombras de Mordor: Edición GOTY se acaba de poner a la venta y, como viene siendo habitual, incluye todo el DLC. Apenas medio año después de su lanzamiento. Muchas veces, las compañías se quejan de que no se venden juegos, de la segunda mano y otros males que les afectan, pero quizá, el primer paso, ¿no debería ser revisar sus propias políticas y el trato que quieren dar a sus compradores?

En el caso de Batman Arkham Knight ¿no hubiera sido más lógico, esperar a que se lanzara el juego, y pasadas una o dos semanas, anunciar el pase de temporada? No empezar a lanzar el contenido inmediatamente, sino dejar que la gente disfrute y complete la aventura y, pasado un tiempo, empezar a engordarlo. En este sentido, tengo que aplaudir y mucho, a cómo lo ha hecho una compañía: Rockstar. No se ha prodigado en exceso en el tema del DLC, pero cuando lo ha hecho, lo ha hecho BIEN.

Los episodios adicionales de GTAIV me parecen el manual perfecto de cómo se debería plantear el contenido adicional, como algo complementario al juego, que aporte algo consistente respecto a lo que ofrece el juego base (incluidos modos online nuevos) y por un precio “razonable”. Incluso debería ser norma que el DLC se pudiera recopilar en disco y tuviera entidad propia, como hicieron al recopilar los dos episodios en el disco Episodes from LIberty City.

Solo así, si se encuentra el equilibrio adecuado entre lo que se ofrece, el precio y el momento en que se ofrece, el DLC tendrá sentido. Si no, seguirá planeando la sombra de la duda; no solo porque en muchos casos sea un vulgar saca cuartos, sino porque el propio lanzamiento del juego podría verse afectado. Total, ¿para que lo voy a comprar de salida si pasados unos meses voy a tener la edición completa, más barata que el juego y el pase de temporada juntos? De verdad, no sé a quien se le habrá ocurrido, pero la sola idea de plantear un desembolso inicial de 110 euros por un juego más el pase de temporada, a casi 50 días del lanzamiento, me parece tan inteligente como dispararse en un pie en mitad del desierto.

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